ARGENTINA. Al menos tres personas murieron y unas 22 resultaron heridas, dos de ellas de gravedad, en el balneario argentino de Villa Gesell, situado en la provincia de Buenos Aires, por la caída de un rayo, informaron hoy fuentes oficiales.

 

Los fallecidos son dos jóvenes de 19 y 21 años, y una adolescente de 17. Entre los 22 heridos, 16 son adultos y 6 son niños, según informó Juan Chamorro, director del Hospital Arturo Illia, donde permanecen ingresados.

 

“La mayoría está fuera de peligro. Pero hay dos mujeres adultas en la unidad de terapia intensiva, una de ellas con un cuadro de gravedad que se habría ahogado. Estamos intentando estabilizarla”, explicó Chamorro en declaraciones a los medios.

 

El director del hospital precisó que “algunos recibieron descarga directa y otros fueron levantados y arrojados a distancia por la onda expansiva. Muchos tienen cuadros de hipotermia. Otros tienen inmovilidad de miembros inferiores, que pensamos que se van a ir recuperando. También hay niños con shock emocional“.

 

Las primeras versiones acerca del hecho indican que el rayo cayó en la playa, en un sector de carpas, donde los turistas se habían refugiado ante la inminente llegada de una tormenta eléctrica.

 

El intendente de Villa Gesell, ubicada a unos 300 kilómetros de la capital argentina, Jorge Rodríguez Erneta, consideró el hecho “como una desgracia” y precisó que el rayo cayó después de una torrencial tormenta.

 

Osvaldo García, dueño del balneario, explicó que se vio “una bola de fuego y se escuchó un ruido tremendo”, y que uno de los fallecidos murió “calcinado en un cuatriciclo” y otro “estaba jugando al fútbol” cuando sucedió la desgracia.

 

No es la primera vez que la actividad eléctrica atmosférica mata y hiere en las costas argentinas.

 

En enero de 2012, una mujer falleció tras recibir el impacto de un rayo mientras se encontraba en la playa sureña de Puerto Madryn junto a su esposo.

 

Hace 14 años, dos jóvenes también murieron por rayos en la localidad de Mar del Plata, cuando se encontraban en el agua durante una tormenta eléctrica.