En 2014 cerrarán, en una primera etapa, 30 de las 260 tiendas Súper-ISSSTE por no ser competitivas, productivas o por tener cerca otros centros de venta que les quitan clientela, y las que permanezcan serán rediseñadas para que ofrezcan mejores precios y productos.

 

El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias, aseguró que los derechos de quienes laboran en las tiendas que cerrarán están garantizados, ya que serán reubicados en otras áreas, donde también tendrán la oportunidad de mayor desarrollo.

 

En entrevista, comentó que como parte de la reingeniería que lleva a cabo en el instituto, en una primera etapa fue el saneamiento de las finanzas de las tiendas Súper-ISSSTE, que tenían que ver con adeudos de administraciones anteriores con sus proveedores.

 

“En este proceso de reingeniería se van a cerrar las tiendas que no son competitivas y las que se encuentran en puntos donde los consumidores no se acercan, porque hay otras tiendas a las que acuden”, dijo Lerdo de Tejada Covarrubias.

 

Agregó que como parte de la segunda etapa de dicha reingeniería y para tomar la decisión de las tiendas que deben cerrarse, se llevó a cabo un análisis de las tiendas, incluyendo las que cuentan con farmacia, y su localización, para conocer si era necesaria o no su permanencia.

 

Ese análisis, comentó, se realizó tanto en los grandes establecimientos de los Súper-ISSSTE, como los ubicados en la calle Vértiz, en la colonia Narvarte, y en Avenida Zaragoza, en la salida a la carretera de Puebla, y las pequeñas, que pueden ser la única opción de lugares lejanos.

 

El funcionario sostuvo que frente a la falta de competitividad y situación financiera de las tiendas Súper-ISSSTE, “tenemos que replantear la obligación legal que tiene el instituto en torno a cadenas de abasto, en forma económica, porque si no abastece suficientemente, no estamos cumpliendo con el mandato que tenemos.

 

“Ese es el reclamo de la gente, que hace con justa razón, y coincido con ellos, hay que reordenar; al final es un servicio social, no un negocio, sin embargo, debe ser financieramente viable”, por ello la decisión de cerrar varias tiendas, subrayó.