BOGOTÁ. El presidente de Colombia, que perdió miles de millas de mar ante Nicaragua por un fallo internacional, consideró que el plan de construir un canal interoceánico en esa nación centroamericana es una fantasía y agregó: “yo creo que es un cuento chino”.

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En junio, la Asamblea Nacional nicaragüense aprobó una ley para la construcción del canal pero no indicó una ruta específica ni ofreció detalles de su financiamiento o viabilidad económica, y sólo otorgó a una compañía de Hong Kong los derechos exclusivos para estudiar el plan y construir el canal -si lo considera factible- a cambio de que Nicaragua reciba una participación minoritaria en cualquier ganancia.

 

En una entrevista con Radio Caracol, Juan Manuel Santos abundó sobre el diferendo entre ambos países: “Nicaragua ha anunciado nuevas pretensiones y tenga usted la absoluta seguridad que nosotros no nos hemos quedado callados. No nos hemos quedado quietos para defender los derechos de los colombianos”.

 

Desde el fallo de la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Managua no sólo ha anunciado el plan de construcción del canal sino que ha ofrecido bloques de exploración petrolera en zonas del mar Caribe que según Bogotá están ubicadas en áreas colombianas y que no le pertenecen a la nación centroamericana.

 

“Quiero que quede claro: nosotros hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance en el fallo de La Haya, ese fallo no puede atribuirse al gobierno de Juan Manuel Santos”, dijo el mandatario colombiano al recordar que los argumentos del caso planteado por Nicaragua estaban ya presentados el 7 de agosto de 2010 cuando él llegó al gobierno. Al ser consultado sobre si Bogotá pedirá la revisión del fallo, Santos dijo que por el momento no podía anunciar ninguna medida concreta porque seguían analizando alternativas. AP

 

Diferendo Colombia-Nicaragua

 

La Corte Internacional de Justicia en La Haya ratificó el 19 de noviembre de 2012 la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en aguas del mar Caribe, así como sobre sus siete cayos deshabitados que eran reclamados por Nicaragua en un pleito que inició el gobierno de Managua ante ese tribunal internacional en 2001. Pero en su decisión el tribunal redujo el territorio marítimo colombiano al ceder una mayor porción a Nicaragua, con lo que al menos dos de los cayos colombianos -Quitasueño y Serrana- quedaron rodeados de aguas ahora nicaragüenses