Río de Janeiro.- Brasil ha logrado el tercer título consecutivo de la Copa de las Confederaciones, tras derrotar hoy a España por 3-0 en el estadio de Maracaná.

 

La selección brasileña suma cuatro títulos en esta competición, ya que el primero lo consiguió en Arabia Saudí 1997. Las dos anteriores las logró en Alemania 2005 ante Argentina en la final y Sudáfrica 2009 frente a Estados Unidos.

 

En un impresionante arranque del partido  la selección brasileña adelantó el marcador un tanto al primer minuto en contra del campeón mundial, España.

 

Luego de los embates a los que ha sido sometido el cuadro de Casillas, el segundo tanto vino al termino del primer tiempo, en el minuto 43.

 

La excelente conducción de Neymar  logro el gol cuando le filtraron un pase en al área chica.

 

Mientras al inicio del segundo tiempo, en el minuto 46, la escuadra verdeamarela anota su tercer tanto con lo que se perfila al campeonato de la Confederaciones.

 

Por si no fuera suficiente, Segio Ramos falla un penal al minuto 53.

 

El partido final de la Copa Confederaciones se ve empañada por una serie de protestas que rodean el estadio Maracaná.

 

Un grupo de manifestantes se enfrentó hoy con la policía en uno de los cercos que protegen al estadio Maracaná de Río de Janeiro, donde las selecciones de Brasil y España jugarán la final de la Copa Confederaciones de fútbol, y los agentes respondieron con bombas de gas lacrimógeno.

 

El gas lacrimógeno usado hoy por la policía para contener una manifestación se podía sentir en las gradas del estadio Maracaná. La confrontación ocurrió después de que ese grupo lanzara objetos contra el cordón policial en la esquina de las avenidas São Francisco Xavier y Maracaná, según testificaron periodistas de la Agencia EFE.

 

 Foto: AP

La marcha, de más de mil personas, según información preliminar de la policía, salió de la Plaza Saens Peña, en el barrio de Tijuca, a unos dos kilómetros del estadio, hacia el Maracaná, con carteles a favor de la educación y en contra de la corrupción y la concesión del estadio a la gestión de empresas privadas, entre otras quejas.