Los cárteles mexicanos controlan la mayor parte del narcotráfico internacional y la venta de drogas al por mayor en Estados Unidos. Tan sólo por la venta de mariguana en ese país, se estima que las ganancias para estos grupos son de entre mil y dos mil millones de dólares anuales, revela el informe El problema de las drogas en América, de la Organización de Estados Americanos (OEA).

 

El estudio indica que los narcotraficantes han ideado nuevas formas para ingresar dinero al sistema financiero formal, entre las que se incluyen la sobrefacturación de importaciones, compra de tarjetas prepagadas, transacciones en efectivo en hoteles, casinos y empresas de construcción, y uso de empresas “fachada”.

 

De acuerdo con libros contables confiscados por el gobierno mexicano a estos grupos, se ha descubierto la forma de operar de los cárteles y la distribución de los ingresos a nivel de plaza, identificando que estas organizaciones son más grandes que las  empresas formales del país.

 

El 99% de las empresas formales en México tienen menos de 50 empleados, mientras que en los cárteles el número de integrantes por plaza va desde 61 hasta 600 empleados, y se suman los empleados “de ley”, que son funcionarios corruptos.

 

La mitad de los fondos de operación son ocupados para el pago de salarios y sobornos y más del 20 % se utiliza para la compra de armas y equipo. El 70% de los costos de operación se obtienen de fuentes extranjeras (65%) y nacionales (5%).

 

En la nómina de estas organizaciones, los empleados regulares ganan mil 560 dólares al mes, aproximadamente. Los operadores y administradores ganan el doble del salario medio de un empleado en el sector formal.

 

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) indica que las ganancias relacionadas con las drogas destinadas al blanqueo de activos son entre el 4 y 6% del PIB mundial. Los ingresos por cocaína a nivel mundial son de 85 mil millones de dólares y por drogas, en general, en América es de 150 mil millones de dólares.

 

La cadena de oferta de las sustancias ilegales empieza con los productores de hoja de coca, en la región andina, y de opio en México, Colombia y Guatemala. La ganancia para esta gente es solo de 1%.

 

En el siguiente eslabón se encuentran los procesadores que, por lo regular, se encuentran cerca de las áreas de cultivo; su ingreso es de 20%, mientras que la ganancia de los traficantes y vendedores es de 70%, en promedio.