PEKÍN. Pekín adoptó hoy medidas de emergencia, como la reducción de las emisiones fabriles y de la circulación de vehículos oficiales, en el tercer día de extrema contaminación en la capital china, que ha multiplicado los casos de problemas cardiacos y respiratorios en los hospitales.

 

La contaminación sobrepasaba hoy los 300 microgramos de partículas menores de 2,5 micras (PM2,5) por metro cúbico, muy por encima de los niveles de 25 microgramos por metro cúbico que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera aceptables.

 

El pasado sábado, el peor día de contaminación, los niveles llegaron a alcanzar los 993 microgramos.

 

Ante el peligroso grado de contaminación, el peor que muchos veteranos residentes de la ciudad recuerdan haber vivido, las autoridades municipales han puesto en marcha un plan de emergencia, que incluye la cancelación de las obras de construcción en más de una veintena de lugares.

 

Según la Oficina de Protección Medioambiental de la capital china, 54 empresas han reducido en un 30 por ciento sus emisiones de carbono y ha quedado prohibido que las escuelas desarrollen prácticas deportivas al aire libre.

 

Los vehículos oficiales han dejado de circular por las calles, mientras que se ha lanzado un llamamiento a los residentes para que utilicen el transporte público y dejen sus coches en casa para combatir la espesa nube de smog.

 

La contaminación extrema ha afectado también a la salud de los residentes y varios hospitales, como el de Chaoyang, han revelado que en los últimos días han tratado a muchos más pacientes con enfermedades respiratorias o cardíacas de lo habitual.

 

El Hospital Infantil de Pekín ya había indicado que a lo largo de la semana pasada, cuando comenzaron a subir los niveles de contaminación, recibió siete mil  pacientes diarios con enfermedades respiratorias debido a la mala calidad del aire.

 

Entre los pocos beneficiados por la situación se encuentran las empresas fabricantes de mascarillas respiratorias, cuyas ventas se han multiplicado por diez desde el viernes, según los portales taobao.com y tmall.com, dos de los sitios de ventas por Internet más populares en China.

 

La falta de visibilidad ha obligado a la cancelación hoy en Pekín de una veintena de vuelos, que se suma a la treintena que hubo de suspender el domingo.

 

No se espera que la situación se resuelva hasta el miércoles, cuando están previstos vientos que arrastren las partículas contaminantes.