Amsterdam prohibirá oficialmente a los estudiantes fumar marihuana en las escuelas, anunció el jueves el alcalde de la capital holandesa, la primera ciudad del país en hacerlo.

 

Eberhard van der Laan adoptó una ley que en otros países existe ya o parece tan obvia que ni siquiera requeriría un mandato, pero que es resultado de la singular postura de Holanda para con los estupefacientes. Bajo el principio de la “tolerancia”, la marihuana es técnicamente ilegal, pero la policía no puede procesar a las personas por tenencia de pequeñas cantidades.

 

Ese subterfugio hizo posible la aparición en Amsterdam de los famosos “cafés”, locales en los que la marihuana se vende abiertamente. Sin embargo, tuvo la mala consecuencia de que los niños holandeses son expuestos con frecuencia a la droga en lugares públicos.

 

La vocera municipal Iris Reshef dijo que las escuelas siempre prohibieron fumar marihuana, aunque tenían dificultad para hacer cumplir la norma cuando los estudiantes fumaban en el recinto escolar o cerca de él y desafiaban a las autoridades escolares a intentar hacer algo.

 

“No era lo que pensábamos como educadores, que los niños acudieran a clase drogados o ebrios”, indicó. “Pero ha sido un problema para algunas escuelas”.

 

Tras un cambio de la ley nacional, la ciudad podrá declarar a partir del primero de enero “zonas de no fumar” en lugares como escuelas y centros de recreo en las que no será posible fumar la marihuana. La policía podrá multar a los estudiantes o cualquier otra persona que viole la ley.

 

La medida va emparejada a la decisión del nuevo gobierno de abolir los planes de emitir un “pase de marihuana” nacional que habría impedido a los turistas adquirir marihuana legalmente en los cafés.