ATENAS. Cientos de jóvenes lanzaron bombas incendiarias, botellas y trozos de mármol a policías antidisturbios este jueves al estallar nuevamente la violencia en una protesta contra las medidas de austeridad en Grecia.

 

Decenas de miles de personas tomaron las calles durante el segundo paro general del país en un mes, en el que trabajadores de toda Grecia abandonaron sus puestos para manifestarse en contra de las nuevas medidas de austeridad que el gobierno negocia con sus acreedores internacionales.

 

Las medidas para 2013-14 por 13 mil 500 millones de euros (17 mil 700 millones de dólares) buscan evitar que el país caiga en bancarrota y potencialmente tenga que dejar la eurozona, integrada por 17 naciones.

 

Los policías antidisturbios respondieron con descargas de gas lacrimógeno y granadas aturdidoras en la plaza Sintagma de la capital afuera del Parlamento, mientras los manifestantes se dispersaban durante los enfrentamientos, que se extendieron aproximadamente por una hora.

 

Cuatro manifestantes resultaron lesionados al ser golpeados por policías, dijeron voluntarios del servicio de paramédicos.

 

Cientos de agentes habían sido desplegados en la capital griega antes de las protestas, ya que tales manifestaciones con frecuencia se tornan violentas. Sin embargo, una marcha de aproximadamente 17 mil personas en la ciudad norteña de Tesalónica terminó de manera pacífica.

 

La huelga del jueves fue programada para coincidir con una cumbre de la Unión Europea en Bruselas, en la que es muy probable que predomine el destino económico de Grecia.

 

El paro de actividades interrumpió las salidas en aeropuertos, los servicios públicos, cerró escuelas, hospitales y tiendas, y dificultó el transporte público en la capital. Los conductores de taxis se integraron durante nueve horas, mientras que un paro de tres horas de controladores de tráfico aéreo ocasionó cancelaciones de vuelos. Las islas quedaron incomunicadas porque los transbordadores permanecieron en los puertos.