Más tardó el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, en desmentir que no atienda los problemas del estado por problemas de salud que en dejar en manos del secretario de Gobierno, Jesús Reyna, una reunión con pobladores de Nueva Jerusalén.

 

El martes, Reyna, habitantes de la comunidad en la que un grupo religioso derribó una escuela porque se opone a la educación laica, y el subsecretario de Gobierno de la Segob, Obdulio Ávila, platicaron acerca de la propuesta de ubicación del nuevo plantel escolar en la Nueva Jerusalén, sin embargo, Vallejo no estuvo presente y no hubo explicación oficial a su ausencia.

 

Debido a su ausencia en actos públicos la semana pasada, entre funcionarios federales corrió la versión de que sufre de diabetes en estado avanzado.

 

El lunes, el Gobernador dijo a los medios que es mentira que sufra alguna enfermedad y llamó patanes y mentirosos a quienes han difundido esa especie. Molesto, señaló que la vida privada de un funcionario se vuelve pública pero debe haber “límites y honorabilidad”.

 

Pero Vallejo no sólo se ha ausentado de actos públicos en el estado, en reuniones privadas, como las convocadas para atender los conflictos de Nueva Jerusalén y Cherán, el encargado de conducirlas ha sido Reyna. Además, tampoco ha estado presente en juntas para atender asuntos de la deuda que dejó su predecesor, Leonel Godoy, ni en actos públicos. La guinda ocurrió el pasado 30 de septiembre, cuando presuntamente sufrió un desmayo en la conmemoración del nacimiento de José María Morelos, acto al que acudió el presidente Felipe Calderón.

 

“No, fue un calambre”, dijo Jesús Reyna. “Les comento que traigo una tos que no me deja en paz y hoy me dio un ataque de tos”, contradijo Vallejo, en su cuenta de Facebook.

 

Fausto Vallejo, de 63 años, ha sido cuatro veces alcalde de Morelia, donde tuvo altos niveles de aceptación y donde solía procurar los actos de convivencia con ciudadanos. Esta dinámica ha cambiado a partir de que ganó la elección por la gubernatura, en noviembre de 2011, en la que enfrentó acusaciones de que el narco lo había apoyado y de que había comprado el voto, personalmente.

 

24 HORAS intentó obtener la versión más actualizada sobre la salud del Gobernador, pero ni la Coordinación de comunicación social ni la Secretaría particular quisieron hacer comentarios al respecto. REDACCIÓN