Pemex aumentará su inversión en aguas profundas el año próximo a mil 600 millones de pesos, dijo a Bloomberg News Carlos Morales, director de Exploración y Producción de Pemex.

 

La empresa podría empezar a desarrollar los pozos de Perdido en cinco años, y está considerando asociarse con Royal Dutch Shell, la mayor petrolera de Europa, para enviar el crudo a refinerías en Estados Unidos o instalar un sistema flotante de producción en el lado mexicano, agregó.

 

En agosto, la producción de crudo de Pemex fue de 2.56 millones de barriles por día, el volumen más alto del año. Durante los primeros ocho meses del año, el volumen promedio de la producción de petróleo fue de 2.53 millones de barriles diarios.

 

El viernes, el presidente Felipe Calderón anunció un segundo  descubrimiento de crudo en aguas profundas del Golfo de México por parte del monopolio petrolero estatal Petróleos Mexicanos.

 

Pemex espera que el nuevo pozo, Supremus-1, ubicado a 250 kilómetros de Matamoros, produzca hasta 10 mil barriles diarios, dijo la empresa en un comunicado.

 

“Con el nuevo hallazgo, Pemex espera certificar nuevas reservas probadas, posibles y probables de entre 75 y 125 millones de barriles de crudo. De confirmarse estos parámetros, un promedio de 100 millones de barriles, su probabilidad equivaldría como a 10% de la producción de Pemex al año”, dijo Calderón en el evento en que fue presentado el descubrimiento.

 

El nuevo pozo se ubica, al igual que el primero descubierto a finales de  agosto, Trion-1, en la provincia de Perdido. Los dos hallazgos son los primeros que realiza Pemex en aguas profundas y que son viables para su exploración.

 

El descubrimiento del pozo petrolero Supremo “fortalecerá aún más nuestras reservas de hidrocarburos, lo que permitirá a México mantener e incrementar la producción de petróleo en el mediano y en el largo plazo. Y no nos detendremos ahí. Seguiremos trabajando en los 22 pozos que ya tenemos en aguas profundas”, agregó Calderón.

 

Los recursos prospectivos del proyecto llamada Área Perdido son de hasta 13 mil millones de barriles, los que podrían duplicar las reservas probadas actuales y permitir a México incrementar la producción petrolera a mediano y largo plazo.

 

“Si se confirma la dimensión o el límite máximo probable de este potencial, 13 mil millones de barriles, las reservas de petróleo pasarían de 42 mil a 55 mil millones de barriles; es decir, un aumento de una cuarta parte de todas las reservas posibles”, agregó Calderón.