En vísperas de que se instale la 62 Legislatura el PAN presentó al PRD una primera propuesta de acuerdo: que permita la asistencia del presidente Felipe Calderón al Congreso el 1 de septiembre para entregar su VI informe de gobierno.

 

El mandatario estaría dispuesto a escuchar las preguntas de los grupos parlamentarios, si los partidos aceptan que antes de terminar su sexenio pueda ir a la Cámara de Diputados. Desde que tomó posesión, el 1 de diciembre de 2006, Calderón no ha podido regresar a la sede del Congreso.

 

En una reunión privada a la que acudieron el presidente del PAN, Gustavo Madero; el líder del PRD, Jesús Zambrano, además de Ernesto Cordero, coordinador de los senadores, y, Luis Alberto Villarreal, quien dirigirá a los diputados, además de la senadora electa Gabriela Cuevas, se planteó la propuesta.

 

Por el sol azteca acompañaron a Zambrano Luis Miguel Barbosa, coordinador de los senadores, y Silvano Aureoles, de los diputados.

 

Sin embargo, el PRD negó que entre los temas discutidos estuviera la posibilidad de que el Presidente pudiera rendir su último informe en San Lázaro.

 

De acuerdo con fuentes consultadas por 24 HORAS, los integrantes de la Comisión Nacional política del PRD no recibieron ningún informe sobre dicha negociación de parte de Zambrano, en lo que consideraron un “desgaste innecesario” para el perredismo debido a las tensiones que podría generar dicho acuerdo con las corrientes más afines a Andrés Manuel López Obrador.

 

Cuando 24 HORAS buscó a Zambrano vía telefónica para aclarar el asunto, su equipo de comunicación aseguró que no podría tomar la llamada y que negaban cualquier afirmación no contenida en el boletín emitido de manera conjunta entre PRD y PAN tras la reunión celebrada en el hotel Hilton Alameda.

 

El martes de la semana pasada, Zambrano negó a este diario que se hubiera reunido con Madero, pero en la noche dijo que había tenido un encuentro con el panista para hablar de temas en los que podría haber coincidencias.

 

De acuerdo con una de las asistentes al desayuno, la senadora electa Gabriela Cuevas, durante el encuentro de ayer se habló de qué iniciativas podrían impulsarse en forma conjunta como la reforma electoral, transparencia, reformas en materia de medios y fiscalización de recursos en las campañas.

 

La reunión no tuvo el objetivo de conformar una agenda en contra del PRI sino que se buscó “tender puentes” entre ambas fuerzas políticas.

 

“Temas como la reforma electoral, como la transparencia, estas reformas en materia de medios, todo lo que es el dinero que se puede meter o no en las campañas, por eso es importante la agenda de fiscalización que también se propuso, y temas que tienen que ver con políticas de distintos tipos. Parte de lo que vamos a buscar son estas coincidencias, para empezar a construirlas de manera que se pueda sumar a todas las fuerzas políticas”, explicó Cuevas.

 

Por su parte, el coordinador de la bancada perredista en el Senado, Miguel Barbosa, aseguró que el diálogo se realizó con el propósito de identificar temas comunes y de mostrar a una izquierda abierta al diálogo.

 

“Para nosotros el arranque es muy importante, vean a la izquierda que tiene voluntad de ser promotora del acuerdo y del diálogo, va a haber momentos difíciles, la decisión del Tribunal nos va a poner en un momento de dificultad política, pero sabremos resolverlo con un comportamiento estratégico, firme pero no rupturista, no colapsador”, dijo.

 

Además, en cuanto a temas de agenda legislativa, Barbosa no descartó una reunión con el PRI: “No está negada la reunión con el PRI, hoy lo hicimos con el PAN y podemos hacerlo con cualquier fuerza política. No hay fecha, no se trata de formar bloques, se trata de hacer diálogo político y entre los coordinadores hemos construido un diálogo político”.

 

En cuanto a una posible toma de Tribuna, el perredista aseguró que ésta es una “obstrucción legislativa” que ha sido identificada por la sociedad como “no correcta”, por lo que aseguró, no volverá a ocurrir.