Las empresas extranjeras podrán participar en la licitación para la compra de los nueve ingenios azucareros que serán desincorporados del régimen de dominio público de la Federación, con lo cual se pone fin al proceso para devolver al sector privado la operación de las fábricas.

 

Francisco Mayora, titular de la Sagarpa confirmó ayer que en la licitación, que será lanzada en los próximos días y deberá resolverse antes el 1 de diciembre, no estará restringida a inversionistas extranjeras.

 

Los ingenios Casasano, Emiliano Zapata, Atencingo, Plan de San Luis, El Modelo, El Potrero, La Providencia, San Cristóbal y San Miguelito, fueron expropiados en 2001 a sus dueños y en conjunto aportan 27% de la producción nacional de azúcar; el argumento para tal medida fue que peligraba la viabilidad de la industria y el empleo de miles de trabajadores.

 

Ahora, el martes pasado el funcionario aseguró que empresas de Estados Unidos y Guatemala han mostrado interés en la adquisición, ya que en el caso del país centroamericano es el principal productor en la región y uno de los mayores exportadores a nivel mundial.

 

Mayorga explicó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ordenó decidir el futuro de estas fábricas: o se constituían en una paraestatal o se privatizaban.

 

“No hay ningún interés del gobierno federal en hacer una empresa paraestatal de ingenios, no es necesario y desde un principio dijo que se iban a regresar al sector privado”, dijo.

 

En 1995, la industria azucarera entró en crisis después de que los refresqueros adquirieran fructuosa porque es más económica y entra a México sin pago de arancel. En 2003, se limitó el ingreso de fructuosa y la demanda de azúcar creció, lo que provocó un alza en el precio. Ahora, con la venta, México completará el proceso de reprivatización que se inició hace 11 años, cuando tomó el control de 27 de los más de 50 ingenios que hay en el país.