Al menos 57 personas murieron hoy en Siria en una nueva jornada de violencia, en la que se repitieron los bombardeos sobre distintas zonas del país y los enfrentamientos entre las fuerzas del régimen y rebeldes armados, informaron grupos de oposición.

 

Según un comunicado de los opositores Comités de Coordinación Local, 18 víctimas mortales se registraron en la provincia de Homs (centro), 12 en Hama (centro), 9 en Deraa (sur), 9 en Idleb (norte), 8 en Dir Zur (este) y una en los alrededores de Damasco.

 

En el foco opositor de Homs, las fuerzas del régimen bombardearon barrios como Jalediya, Bayada o Al Quseir, así como en la localidad de Rastan.

 

Mientras, en Deraa y Dir Zur, se sucedieron violentos choques entre las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, y los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS).

 

En la aldea de Saraqeb, en la provincia de Idleb, las fuerzas gubernamentales incendiaron viviendas y una estación de gas, y bombardearon la zona oriental de la localidad, según el comunicado de los Comités de Coordinación Local.

 

Damasco continúa así su ofensiva militar en el país tras haber anunciado oficialmente que acepta con algunas reservas la iniciativa de solución a la crisis propuesta por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan.

 

El régimen de Al Asad considera que, detrás de la violencia, se encuentran grupos terroristas, por lo que no considera una retirada de las tropas de las ciudades hasta que no retorne la seguridad.

 

Esta nueva jornada de violencia coincide con la celebración en Estambul de la segunda conferencia “Amigos de Siria”, donde distintos grupos opositores en el exilio buscan el respaldo del exterior.

 

Este encuentro, en el que participan representantes de 83 países que integran el grupo de los “Amigos de Siria”, había sido previamente boicoteado por el Consejo de Coordinación Nacional (CCN), el principal órgano de la oposición al régimen dentro de Siria.

 

Los participantes de la conferencia reconocieron al Consejo Nacional Sirio (CNS) -principal órgano opositor en el exterior- como “representante de todos los sirios”, anunció el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu.

 

Esta es la segunda cita de este tipo que se celebra después de la de que tuvo lugar el pasado 24 de febrero en Túnez, que acabó en fracaso.

 

El objetivo de estas reuniones es coordinar la presión internacional contra Al Asad e impulsar una solución al conflicto sirio, que ha causado la muerte de más de 9.000 personas desde que comenzaron las revueltas populares en marzo de 2011, según cifras de la ONU.