Los cuerpos de seguridad literalmente blindaron las inmediaciones del Colegio Miraflores, donde se hospedará el Papa Benedicto XVI durante su estancia en México que inicia este viernes y concluirá el lunes 26.

 

Elementos de la Policía Federal y del Ejército mexicano resguardan desde la tarde del jueves el perímetro de la institución, que han delimitado con vallas de metal. A su presencia se suman unidades de la Cruz Roja Mexicana y del Cuerpo de Bomberos de León.

 

El Colegio Miraflores, ubicado en la Colonia Lomas de Campestre, es un centro educativo administrado por la congregación religiosa de las Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios.

 

Luego de arribar al aeropuerto de esta ciudad, cerca de las 16:30 horas local, y participar en una ceremonia de bienvenida el líder católico abordará el “papamóvil” en el que recorrerá 34 kilómetros hasta la institución educativa.

 

Durante el recorrido el pontífice saludará a miles de personas que formarán las vallas humanas. En las primeras horas de este viernes el movimiento de ciudadanos a lo largo del recorrido del vehículo pontificio era más bien escaso y la circulación del tráfico fluida.

 

Aún así grupos aislados de jóvenes tomaron sus puestos durante el “recorrido papal” indicado con carteles impresos con el rostro de Benedicto XVI y cuya gran parte abarca el Bulevar Adolfo López Mateos.

 

Sobre esa avenida se colocó un grupo de estudiantes, quienes desde las 7:00 horas local comenzó a animar a los paseantes con gritos, porras y agitando sus banderas.

 

Juan Carlos Monreal Castillo, de 17 años de edad y originario de León, dijo a Notimex que esperar al Papa significa para él una “gran emoción” y un “gran un gran orgullo”.

 

Todo el grupo se ubicó frente a una bandera con la inscripción: “Papa reza por que se acabe la violencia”. Al respecto tanto Monreal como Oscar Rangel, de 18 años, dijeron apoyar la manta y solicitaron al pontífice intercesión divina para que acabe la inseguridad.

 

“(Estoy aquí por) toda la emoción que él nos transmite, todo León estará aquí, esto va a ser historia y se va a recordar en las futuras generaciones, pura emoción, vengo por la buena causa de Benedicto XVI”, indicó Monreal Castillo.

 

A su vez Martín Zamora, de 16 años, comentó que se siente orgulloso de que el Papa visite su ciudad y le imploró una bendición para que la violencia se termine en el país.

 

Sobre la comparación entre Juan Pablo II y Benedicto XVI, consideró que se trata de “algo desubicado” que no le interesa.

 

“Juan Pablo II tuvo también su fama como Papa pero creo también que, en esta cuestión, debemos dar la oportunidad a Benedicto XVI para darnos cuenta que es una buena persona”, ponderó. Notimex