Tropas de EU mantendrá invariable su estrategia en Afganistán pese a la violencia desatada tras la quema de ejemplares del Corán en una base afgana de la OTAN, que ha causado más de 30 muertos, entre ellos 4 estadunidenses.

 

Así lo aseguró hoy el portavoz del Pentágono, George Little, quien sostuvo que tanto el secretario de Defensa, Leon Panetta, como el jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, creen que “los fundamentos de nuestra estrategia siguen siendo sólidos”.

 

Little declaró en rueda de prensa que el incidente no debilitará la relación entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN con el Gobierno de Afganistán y sus fuerzas de seguridad, actualmente unas 330.000, que reciben entrenamiento de las tropas de la coalición.

 

Estados Unidos y sus aliados han comenzado un cambio de estrategia con el objetivo de acabar con las operaciones de combate en 2014 y que las fuerzas de seguridad afganas puedan garantizar la seguridad en el país.

 

“A pesar de los recientes incidentes, luchan juntos en situaciones muy difíciles, construyendo confianza y respeto mutuo”, aseguró.

 

Little enfatizó el compromiso de Estados Unidos con la misión en Afganistán y aseguró que “cualquiera que crea que puede debilitar nuestra determinación a través de estos cobardes ataques está muy equivocado”.

 

El portavoz insistió en que los ataques perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad afganas contra soldados estadounidenses o de la coalición y esta oleada de violencia no van a menoscabar los logros alcanzados en el combate contra Al Qaeda.

 

“No permitiremos que los recientes acontecimientos nos hagan perder de vista los progresos que estamos haciendo hacia nuestro objetivo más amplio, incluyendo el principal de derrotar a Al Qaeda y sus aliados terroristas” y evitar que tengan un refugio seguro en Afganistán, señaló.

 

Por otra parte, subrayó que Estados Unidos mantendrá su compromiso de desarrollar la transición en materia de seguridad según lo previsto en la cumbre de Lisboa de la OTAN, para que se complete en 2014.

 

En la misma línea, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, afirmó en su rueda de prensa diaria que este episodio de violencia no afectará al calendario previsto para la retirada de Afganistán y aseguró que el proceso “se completará no antes de finales de 2014, como estableció la OTAN”.

 

Desde que la semana pasada unos empleados afganos denunciaran que vieron cómo unos militares estadounidenses quemaban material religioso, incluidos ejemplares del Corán, en la base de la OTAN en Bagram, cerca de Kabul, se han sucedido una serie de manifestaciones violentas en la que han muerto 30 personas.

 

Según el Washington Post, el material fue retirado de la biblioteca de la prisión de Parwan, situada al lado de la base, porque contenía mensajes radicales escritos entre sus páginas, algo que el Pentágono no ha especificado en tanto se mantiene abierta la investigación.

 

El jefe de la misión de la OTAN en Afganistán, John Allen, ordenó el sábado replegar al personal de la organización destacado en los ministerios afganos tras el ataque que acabó con la vida de dos oficiales estadounidenses en la sede de Interior.

 

Ambos fueron tiroteados dentro del Ministerio afgano de Interior, en un ataque del que se responsabilizaron los talibanes.

 

El capitán de navío John Kirby, dijo desde Afganistán a través de videoconferencia que aunque la situación “es tensa” en Kabul, las operaciones conjuntas continúan en todo el país.

 

Kirby explicó que la retirada de los ministerios es una medida temporal y continúan el trabajo a través de teléfono y correo electrónico y aseguró que la confianza “es la clave de la coalición”.

 

Según dijo, el número de protestas ha disminuido, de las 24 registradas el sábado, a las 9 del domingo, y a las tres de este lunes.

 

El oficial señaló que a pesar de los “trágicos” asesinatos del sábado “todo el mundo aquí está centrado en mantener la confianza y continuar trabajando juntos”. EFE