Durante la reunión ministerial del G-20, el presidente Felipe Calderón dijo que dentro de la gravedad de la situación que evidentemente padece Europa se congratula al ver la disposición de la Unión Europea en la construcción de soluciones.

 

Calderón señaló que aún falta por hacer pero resaltó que, “se han logrado importantes acuerdos y reformas” para que los países afectados “tomen medidas creíbles, a fin de reducir sus enormes déficits fiscales y externos”; de igual forma se congratuló por el rescate de Grecia, amenazada por la bancarrota debido a su deuda pública.

 

El Grupo de los Veinte (G-20) quedó a la espera de las decisiones que adopte en marzo próximo la Unión Europea para definir sus mecanismos de protección financiera

 

El comunicado final leído al final de la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 (que agrupa a países desarrollados y emergentes) dice que se espera que en marzo próximo los países de la eurozona hagan “una revisión de sus fortalezas, que prevén apoyo financiero”.

 

Los resultados de esas consultas en Europa serán analizados en la próxima reunión ministerial del G20, que se desarrollará en abril próximo, en la que se estudiará la posibilidad de reforzar también los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

El comunicado fue leído en una rueda de prensa por el secretario de Hacienda de México, José Antonio Meade, quien estaba acompañado por el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.

 

“En las próximas semanas, durante marzo, Europa va a llevar discusiones detalladas sobre su ‘firewall’ (cortafuegos de protección financiera)”, afirmó Carstens.

 

Agregó que está previsto que el resultado de esas consultas forme parte “esencial” para las discusiones que tendrá en abril el FMI, que también tiene pendiente la posibilidad de aumentar sus recursos para generar mayor estabilidad financiera mundial.

 

“Nuestra idea es que el G20 provea de fondos al FMI”, dice el comunicado que leyó el secretario mexicano de Hacienda.

 

Carstens dijo que en las discusiones que mantuvo el G-20 en esta capital no se definieron montos que podrían formar parte de ese cortafuegos financiero en Europa, que actualmente tiene un tope de 500 mil  millones de euros.

 

La idea, agregó el gobernador del Banco de México, es que se siga trabajando en “vías paralelas”, tanto en Europa como en otras áreas, durante el mes de marzo.

 

“En base a esos resultados, se seguirá construyendo en el FMI”, agregó Carstens.

 

El texto describe el contexto económico en el que se ha llevado a cabo esta reunión, que será seguida por otro encuentro ministerial en abril próximo, en Washington, y una cumbre en junio, en el centro turístico mexicano de Los Cabos.

 

El comunicado final de la reunión describe la actual situación como un “entorno desigual con un bajo crecimiento en los países industrializados y mejor comportamiento en los países emergentes”, todo ello en medio de la volatilidad en los mercados por los problemas de algunos países deudores.

 

“Las políticas adoptadas por el Banco Central (europeo) y diversos países europeos han contribuido a estabilizar los mercados financieros”, agrega la nota leída por el secretario de Hacienda de México. Agencias