Detrás de los ataques de sinceridad de Enrique Peña Nieto, que repentinamente comenzó a hablar de su vida privada y afirma no querer “tabués” sobre sus asuntos personales, hay algo más que un ejercicio de transparencia del virtual candidato del PRI a la Presidencia; se trata de una bien calculada estrategia de “vacunación” con la que el aspirante busca airear uno de sus flancos más débiles y complicados e impedir que sus adversarios utilicen el tema en su contra.

 

Es el típico ejercicio de campaña que busca volver fortalezas las debilidades del candidato, aunque en este caso no es fácil que alguien se fortalezca con confesiones tan íntimas y comprometedoras como haber procreado hijos fuera del matrimonio; aún así la apuesta de los estrategas de Peña es clara: el candidato se sincera ante los electores, reconoce que, como muchos de ellos ha cometido errores en su vida personal y ha tenido fallas –el que esté libre de pecado que tire la primera piedra- con lo que busca generar comprensión y en el mejor de los casos simpatías e identificación.

 

Ahí habría ya un valor positivo, si es que lo logran, y de paso se busca el cometido principal: desactivar las “bombas” y los “escándalos” que podrían significar dos hijos fuera de matrimonio en manos de sus adversarios políticos que le darían toda una carga negativa y moral a lo que el candidato presenta como resultado de sus “crisis matrimoniales”.

 

Airear la vida privada, sobre todo cuando se tienen temas difíciles, es una recomendación de los asesores de campaña que Peña está siguiendo al pie de la letra. Lo mismo intentará después con otros “fantasmas” que trae en el clóset por ejemplo el de su padrino político, Arturo Montiel, del que ya comenzó a hablar públicamente. Será interesante ver si Peña intenta ahí un deslinde más claro y cómo responde a eso Montiel que ahora está enfrascado en un pleito por sus hijos con su ex esposa francesa.

 

Alguna vez en campaña, a una pregunta sobre su vida personal, Felipe Calderón contestó, fiel a su derechismo católico, que se consideraba “un pecador estándar”. Peña no le dio connotaciones religiosas a sus tropiezos matrimoniales, aunque fue clara su intención de poner sobre la mesa de la discusión pública sus cuestiones personales para lograr con su “mea culpa” que ya en campaña el tema pierda nivel de escándalo para sus adversarios y para el electorado.

 

NOTAS INDISCRETAS… En vísperas del arranque de las campañas presidenciales, Luis Carlos Ugalde, ex presidente del IFE reaparece este martes con una conferencia de prensa, pero esta vez no hablará de temas electorales ni del ambiente de la sucesión presidencial; Ugalde presentará un balance de la actuación del Poder Legislativo en el reciente periodo ordinario de sesiones ¿En que avanzaron y en que se estancaron los diputados y senadores entre septiembre y diciembre de 2011? De eso hablará el ex titular del IFE ahora director de su propia consultoría que realiza el balance legislativo… Planchada la elección de Miguel Ángel Mancera como candidato y desactivado el berrinche de Alejandra Barrales, Marcelo Ebrard se enfoca ahora en varias delegaciones que su grupo peleará en la ciudad: nada menos que Iztapalapa, con Jesús Valencia, como su candidato y Cuajimalpa con su ex tesorero, Luis Rosendo, como su enviado. Falta ver que dice el cacique René Bejarano y demás tribus perredistas que han hecho de varias delegaciones capitalinas sus auténticos botines que no soltarán tan fácilmente… Los dados mandan Escalera. Bien pinta la semana.

 

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