PEKIN. Nuevas imitaciones de productos europeos de lujo, comestibles y no comestibles, se pusieron a la venta en China en las últimas semanas, en los mostradores de las tiendas o por internet, aprovechando el lado comercial de las fiestas navideñas.

 

Así, en tiendas “gourmet” del centro de Pekín se pusieron a la venta jamones chinos “tipo ibérico” o “al más puro estilo de Parma (Italia), ambos con hueso -lo que no se permite en la importación de los españoles y los italianos con denominación de origen- y a mitad de precio que los verdaderos.

 

El jamón es considerado un producto de lujo en la sociedad china, y también se promociona como un magnífico regalo en estas fiestas, junto a folletos-guía de cómo cortarlo, prepararlo y consumirlo, pero la autenticidad no parece tener mucha importancia.

 

A la producción tradicional china de jamón chino en la provincia de Yunnan, de sabor más salado, se sumó en los últimos meses el “Bamaha” (imitación fonética de ‘Parma Ham’, jamón de Parma) desde Hangzhou (este del país), donde, entre otras, la empresa produce piezas de 6, 7 y 7.5 kilos a precios entre los 450 y los 550 yuanes por pieza (de 71 a 87 dólares, o de 54.5 a 66.5 euros).

 

Para convencer al eventual comprador de su aproximación al auténtico, en la portada del folleto de promoción aparece una hermosa foto del amanecer en la ciudad italiana de arquitectura medieval y bellos bosques.

 

Otro producto de falso lujo que prolifera estos días en China son las bolsas de papel imitando conocidas marcas de moda europea.

 

“Lo importante es enviar una señal que indique lujo. Si lo regalas o lo llevas encima, la gente te trata mejor”, dijo al “Diario de Comercio de Chongqing” (centro) una mujer de apellido Chen cuando describió su afición a estas bolsas.

 

“A veces puedo encontrarme con clientes muy exigentes y difíciles de tratar, y si llevo una bolsa de papel con la marca ‘Gucci’, ‘Chanel’ o ‘Dior’ me respetan más”, añadió Chen.

 

Según Shi Er, compañera de trabajo en una agencia de publicidad de la ciudad, “Chen solamente utiliza bolsas de ‘Hermès’ para llevar su desayuno a la oficina, aunque, claro, yo también me llevo a casa en una de esa marca o de otra el trabajo que debo acabar para el día siguiente”.

 

“No me importa que me digan que soy vanidosa o que quiero fingir un nivel alto, pues no puedo comprarme los productos de lujo que se venden acompañando a la bolsas verdaderas”, afirmó Shi.

 

En Yueyang (provincia de Hunan, centro) una fábrica se lanzó con éxito a fabricar copias de bolsas de papel de marcas famosas (Dior, Chanel, Gucci y Hermès, entre otras) que vende con pequeñas variaciones de precio en torno al dólar.

 

Uno de los vendedores de la franquicia por internet, de seudónimo Xiamihappy, dijo que el negocio aún es muy joven y todavía no muy conocido, por lo que por el momento “la mayoría de clientes compran una o dos bolsas para uso personal”.

 

En esas adquisiciones hay que pagar los gastos de envío, pero, si se adquieren más de diez, el envío es gratuito, destacó.

 

Según Xiamihappy, sin duda, en el futuro se fabricarán bolsas de otras marcas famosas, “pues muchas personas no pueden hacerse con las verdaderas al no poder adquirir, por coste, los productos de lujo con los que se entregan las verdaderas”.

 

La internauta Zhang Xi reconoce que compra las bolsas falsas que indican lujo, principalmente de la marca Chanel, para entregar todos los regalos que hace, “pues así lucen mejor”.

 

Otra, con el seudónimo de Yazi, confiesa en internet también su afición a adquirirlas, pero para utilizarlas “porque cuando entro en un comercio a comprar algo y llevo una, los vendedores me prestan más atención”.

 

“Las bolsas de papel con marcas famosas transmiten una señal sobre la capacidad de consumo de quien las lleva y ayudan a despertar un interés positivo hacia la persona. No importa que no sean las verdaderas”, añadió Yazi. Paloma Caballero/EFE