La iniciativa el Buen Fin, propuesta por el sector privado del país y apoyada por el gobierno federal, llega en momentos de una disminuida confianza de los consumidores mexicanos respecto a su situación económica y la del país en los próximos meses.

 

La medida surgida en el marco de Iniciativa México, que encabezan las dos grandes cadenas de televisión en el país, Televisa y Tv Azteca, busca la reactivación de la economía, en particular la recuperación del consumo, que tiene como sustento la confianza de los consumidores, la cual muestra una tendencia negativa en los últimos meses.

 

De acuerdo con el INEGI, en octubre pasado dicho indicador sumó tres meses de descensos. Disminuyeron en particular  los componentes que evalúan las posibilidades de los compradores para adquirir bienes durables como muebles, televisores, lavadoras y otros electrodomésticos, así como el que se refiere a la situación que los hogares mexicanos esperan dentro de 12 meses.

 

En cuanto a ventas, datos del instituto revelan que los establecimientos comerciales en el país no logran recuperar los niveles previos a la crisis de finales de 2008, además de que se mantienen estancadas durante los últimos meses de este año. Tan sólo durante  agosto sus ventas disminuyeron 0.30% respecto a las de julio.

 

Esta debilidad en el consumo interno, explica el director de la Carrera de Economía del Tec de Monterrey, Campus Santa Fé, Raymundo Tenorio, obedece no sólo a factores inflacionarios, sino al  nivel de ingresos de la población.

 

En este sentido, dijo a 24 Horas que según sus propias estimaciones, el Buen Fin, que se realizará desde el 18 y hasta el 21 de noviembre, podría incidir en un incremento de entre 9 y 11% en el consumo durante el ciclo de ventas de fin de año, sin embargo esto no significa que habrá un mayor gasto; los trabajadores del gobierno federal no tendrán más recursos, sólo recibirán un adelanto de su aguinaldo.

 

Respecto a los preparativos de la medida que tiene sus antecedentes en el Black Friday (grandes rebajas después del Día de Acción de Gracias) en Estados Unidos, señaló que en los últimos 15 días se registró un incremento de precios en los establecimientos comerciales del país. Se trata de una medida a la que recurren de manera habitual las tiendas, no sólo en México, sino también en Estados Unidos.

 

Interrogado respecto a si se trata de una medida “tramposa” por parte de las tiendas, que han promocionado descuentos  de hasta 50% en este fin de semana, el especialista señaló que si bien el reetiquetado de productos es “una trampa que el permite el libre mercado”, los consumidores tiene la libertad de elegir y la oportunidad de hacerse de información para comparar precios.

 

Agregó que este primer ejercicio conjunto entre los sectores público y privado del país permitirá además a los comercios, principalmente los más pequeños,  sacar sus inventarios para que se conviertan en efectivo y esto a su vez les permita pagar aguinaldos y mantener los empleos.

 

De manera adicional, dijo, se prevé un fuerte impulso en el empleo, ya que se frenará  la caída que cíclicamente ocurre en esta temporada; así, calculó que se mantendrán 12 mil empleos.

 

Sobre los alcances de la medida, indicó que “no vamos a ver –en México- a gente acampando afuera de las tiendas”, como ocurre en Estados Unidos durante el Black Friday. Además, dijo, existen notables diferencias entre los consumidor  de ambos países, ya que el mexicano, a diferencia del estadunidense no tiene la costumbre de comparar precios.

 

No es posible equiparar los alcances de esta iniciativa con los niveles de ventas que se registran en el también llamado Viernes negro en Estados Unidos. El Buen Fin está pensado para los consumidores mexicanos y los productos que demandan, señaló por su parte el presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), Vicente Yáñez Solloa.

 

Explicó que la iniciativa está dirigida en principio a una población de alrededor de dos millones de funcionares y trabajadores del gobierno federal en México cuyos ingresos están por arriba de los de la mayoría de la población; sin embargo, dice, se espera que de manera voluntaria se sumen también los gobiernos estatales, lo que podría rebasar esta expectativa.

 

Yáñez Solloa refirió que sólo las ventas en este tipo de establecimientos podrían alcanzar en los cuatro días un incremento de 10 a 15% respecto a los niveles que de manera habitual se registran en esos días. A la fecha a esta iniciativa se han sumado más de la mitad de los (alrededor de 100) asociados a la ANTAD, quienes no obstante representan más de 80% del piso de ventas de la asociación.