La lucha armada de las FARC se mantendrá en Colombia a pesar de la muerte de “Alfonso Cano”, alias del jefe máximo de la organización guerrillera, sostuvo hoy una agencia informática de noticias afín a los insurgentes.

 

 

En una nota difundida por su sitio en internet, la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), con sede en Estocolmo, recomendó a la “oligarquía” de este país andino que no se llame a engaños con la desaparición del líder rebelde, caído el viernes en combate.

 

 

“Las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo) son hoy por hoy un partido comunista alzado en armas, y por ende un proyecto colectivo de resistencia”, consideró el mismo medio, que suele difundir documentos de los guerrilleros y sobre la confrontación interna, de casi medio siglo.

 

 

Según Anncol, “cuando lo colectivo existe, la ausencia de uno de sus miembros no afecta la esencia y la matriz que le da vida, sobre todo cuando las causas objetivas que han generado el conflicto siguen perpetuándose en el tiempo”.

 

 

“No es matando insurgentes como se acaba la rebeldía de un pueblo que clama justicia social”, consideró la agencia informática tras admitir que la dinámica de la guerra es de golpes militares de ambos lados y que la muerte es inherente a un conflicto sangriento.

 

 

En este sentido, Anncol se lamentó que “Alfonso Cano” haya recibido la muerte como respuesta a su invitación a la búsqueda de una salida negociada del conflicto.

 

 

El jefe guerrillero “pidió hasta la saciedad la salida política” y “la oligarquía respondió, como lo ha hecho en todos estos años de historia reciente, con el lenguaje de las bombas y su verbo de terror”, añadió la misma fuente.

 

 

“Alfonso Cano”, alias de Guillermo León Sáenz y cabeza de las FARC desde mediados de 2008, murió el viernes en una zona montañosa del suroeste colombiano por la que huía de una gigantesca operación de las fuerzas de seguridad. (EFE)