El pleno del Senado aprobó una reforma que garantizará el incremento de la donación de órganos, así como la reglamentación de los trámites para asegurar que sean claros. Dicha reforma plantea el consentimiento implícito, es decir, si el donante no manifestó en vida el uso de sus órganos, se podrán utilizar toda vez que lo autorice algún familiar.

 

Indicó que esta enmienda sanciona a quien promueva el tráfico de órganos, se le impondrá cárcel y multa si favorece la obtención o procuración ilegal de órganos, tejidos y células.

 

El pleno aprobó la reforma con 88 votos a favor, cero votos en contra y cero abstenciones, que fue dada al Ejecutivo Federal para que se constitucionalice. Además, añadió que la Secretaría de Salud debe difundir las resoluciones genrales que permitan la igualación de todos los criterios de atención médica.