GUADALAJARA. Pura palabrería y al final no se ensuciaron ni la playera. Duelo de vida o muerte parecía en el Omnilife en la visita de los Tiburones Rojos al Omnilife. Los pupilos del Maestro Carlos Reinoso llegaron a Guadalajara con la altanería anunciada de que le llenarían su recinto al rebaño, presumiendo a sus estrellas y criticando a las “reinas” que viven en Chivas.

 

El chiverío respondió con fotografía de las mujeres que hacen grande el trabajo administrativo en el Club Guadalajara; provocaciones, mensajes y palabras que terminaron con un cero a cero entre Tiburones y Chivas que aburrieron a los aficionados tapatíos.

 

Seguramente en el banquillo de los escualos, Carlos Reinoso salió fortalecido. Pasan las jornadas y sus muchachos se mantienen en zona de calificación, lo que les asegura estar lejos de la quema, incluso por encima de Chivas, equipo que le persigue desde que inicio el torneo y que pasan y pasan las jornadas y nada más no les puede dar alcance.

 

Ayer se notó por qué Veracruz está ahí, entre los primeros seis lugares de la tabla. Es un equipo ordenado, que intenta ir al frente sin desesperarse, esperando el error del rival. Un equipo intenso, caliente, como al final del partido en el Omnilife, dispuesto a jugar con el cuchillo entre los dientes sin importar el terreno en el que se pare.

 

No es que Guadalajara no lo haga, pero entre la grandeza que guarda de épocas pasadas y la falta de experiencia a la hora de pelear por no descender, Chivas sigue dando la impresión de que le cuesta entender lo que se juega. Tiene, de momento, tres puntos más que Puebla, y no se diga de la UdeG, que parece destinado a la desgracia total ante la falta de resultados.

 

Leones Negros está sumido en la desgracia, la derrota del fin de semana le hace que cada partido que le resta sea de vida o muerte. Sus rivales directos viven situaciones distintas. Puebla ganó, respiró y el panorama le pinta bien. Mismo caso es el del rebaño, más allá del empate de ayer, porque sigue muy por encima de UdeG, y mientras los Leones Negros no mejoren, Guadalajara vivirá en Primera largo tiempo. Los Leones Negros, sin embargo, tienen la ventaja de que una racha de victorias los puede sacar de la zona de quema porque su cociente es más variable ya que cuenta con menos partidos en la primera división.

 

Una semana más en el drama del descenso. Veracruz baila, Chivas da batalla, Puebla respira y los Leones Negros simplemente lloran su desgracia.