Después de los excelentes resultados obtenidos en las elecciones del 5 de junio, todo parecía indicar que el Partido Acción Nacional (PAN) se encontraba más fuerte y unido que nunca, con una ruta bien definida para ganar las votaciones del próximo año en Coahuila, Nayarit y el Estado de México, y enfilarse sin ningún obstáculo para llevarse la joya de la corona y regresar a Los Pinos en 2018.

 

Sin embargo, conforme pasó el tiempo volvió a aflorar un conflicto que había iniciado el año pasado, cuando el flamante presidente nacional del partido, Ricardo Anaya, le volteó la espalda a Gustavo Madero, a quien había dejado fuera de la coordinación del rebaño blanquiazul en la Cámara de Diputados; y aunque el encontronazo fue frontal, las aguas terminaron por calmarse.

 

Al interior del PAN, muchos militantes se preguntan ¿cuáles son las causas por las que el llamado Joven Maravilla le dispensa un trato tan obtuso a su padre político, quien pese a las reiteradas advertencias de que lo traicionaría, le brindó todo su apoyo para llegar a dirigir los destinos del partido?

 

En su afán por borrarlo del mapa político, Ricardo Anaya volvió a incumplir su promesa de hacer a Gustavo Madero, presidente de la Mesa Directiva, aun cuando había empeñado su palabra frente a un testigo de primer nivel, quien incluso se lo recordó meses antes de que tomara la decisión de dividir la jefatura de San Lázaro…

 

Nos dicen que las cosas han llegado a tal extremo que incluso la imagen de Madero fue borrada del video que se tomó durante el homenaje póstumo a don Luis H. Álvarez, quien falleció en mayo pasado; además de que tardan semanas para darle una cita con el dirigente nacional o varios días para que le pueda tomar una llamada telefónica.

 

Lo cierto es que el objetivo de Anaya es seguir consolidando su carrera política, y para ello ha echado a andar una estrategia con el fin de apoderarse del partido, y de ahí brincar sin obstáculo alguno a la candidatura presidencial, aun cuando ésta la esté construyendo a base de traiciones.

 

Inversión en Jalisco

 

Como parte de su proceso de expansión, este martes, Cuauhtémoc Moctezuma Heineken, que comanda Dolf van den Brink, anunciará una inversión muy importante en el estado de Jalisco, de Aristóteles Sandoval. Con esta inyección de capital se espera la creación de varias fuentes de empleo.