MOSUL. Los yihadistas del grupo Estado Islámico perdieron terreno en el norte de Irak, donde las tropas kurdas entraron en la localidad de Sinyar, mientras lograron imponer un nuevo asedio a la refinería de crudo de Biyi, la principal del país.

 

Tras tres días de duros combates, las fuerzas kurdas o “peshmergas” penetraron en Sinyar, situada a 120 kilómetros al oeste de Mosul y ocupada por los combatientes del EI desde el pasado verano.

 

Además de cercar la localidad, los kurdos entraron en dos barrios ubicados en el sureste, el de Al Shohadá y el de Peshmerga, indicó el dirigente del Partido Democrático del Kurdistán iraquí, Mohiedín al Mazuri.

 

Según el responsable, esa acción fue posible gracias a la ofensiva que los “peshmergas” comenzaron el pasado miércoles contra Sinyar por tierra, con tanques y artillería pesada, y en la que participaron unos 8 mil combatientes kurdos.

 

También contribuyeron en el ataque los aviones de combate de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que ofrecieron a los kurdos cobertura aérea bombardeando posiciones del EI.

 

Sin embargo, los kurdos no han podido avanzar más por las minas y artefactos explosivos colocados por los extremistas en los alrededores de Sinyar y en las instituciones gubernamentales.

 

Al Mazuri indicó que al menos 135 radicales fallecieron y 40 resultaron heridos, mientras que en las filas kurdas se registraron siete muertos y 16 heridos desde el inicio de la operación.

 

Asimismo, las fuerzas iraquíes recuperaron ayer el aeropuerto militar de la ciudad de Telafar, a 80 kilómetros al oeste de Mosul, la segunda ciudad del país y también en manos de los yihadistas.

 

Frente a su retroceso en el norte de Irak, el grupo yihadista volvió a asediar la refinería de Biyi, en la provincia de Saladino (al norte de Bagdad), tras fuertes choques con el Ejército iraquí, que la había recuperado el pasado 19 de noviembre.

 

El pasado 19 de noviembre, el Ejército iraquí anunció que había matado a más de 900 yihadistas en 31 días durante la ofensiva con la que logró levantar el bloqueo del EI contra la refinería de Biyi.

 

En ella se producen 250 mil barriles de crudo diarios, aunque sus actividades se suspendieron el pasado 10 de junio tras el avance de los yihadistas en la región.

 

El EI lanzó una ofensiva relámpago en junio pasado y se hizo con el dominio de amplias zonas del norte y centro de Irak, al tiempo que proclamó un califato en ese país y en la vecina Siria, donde también controla un vasto territorio.