Más de 500 mil  casas y negocios seguían el martes sin electricidad en partes del centro y noreste de Estados Unidos y también en Canadá después de una intensa tormenta invernal que cayó el fin de semana en la región y que dejó al menos 17 personas muertas.

 

El Servicio Meteorológico Nacional informó que nevará todavía más en las planicies del centro de Estados Unidos y en las Montañas Rocallosas el martes, y el miércoles en la zona de los Grandes Lagos y el centro-norte del país.

 

En Canadá, cinco personas murieron al parecer por envenenamiento con monóxido de carbono. La policía indicó que dos personas en Ontario fallecieron después de usar un generador a gasolina para calentar su casa en el noreste de Toronto debido a que no había electricidad para encender el calefactor.

 

La policía en Quebec indicó que el monóxido de carbono también pudo ser la causa de tres decesos en una cabaña en North Shore, en la provincia canadiense.

 

Las autoridades en Toronto reportaron a 85.000 usuarios sin electricidad; 31.700 en Quebec y al menos 40.000 en New Brunswick.

 

Mientras, las carreteras permanecían resbaladizas el martes en gran parte de Estados Unidos y las cuadrillas de electricistas trataban de restablecer el servicio para miles de viviendas tras el paso de una intensa tormenta invernal justo en Nochebuena.

 

En Maine, el número de clientes sin energía eléctrica saltó a más de 100.000, y las temperaturas gélidas eran implacables.

 

Varios estados decidieron mantener abiertos los refugios para atender a las personas que se quedaron sin electricidad.

 

La lluvia y la nieve derretida hicieron crecer los cauces de varios arroyos y ríos, obligando a cerrar carreteras y túneles en Indiana, Ohio y otros estados que limitan con los Grandes Lagos. Algunos riachuelos estaban al borde de causar inundaciones, aunque se estima que el martes regresarían a su nivel usual.