POBREZA_NIÑOS_281014_OK3

 

En los 41 países más ricos del mundo hay actualmente 76.5 millones de niños que viven por debajo del umbral de la pobreza, es decir, 2.6 millones más que en 2008, reveló el informe Los niños de la recesión: el impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

 

De acuerdo con el estudio, presentado la víspera, el desplome del empleo, los salarios y las ayudas públicas en el mundo han hundido los ingresos en los hogares arrojándoles por debajo del umbral de la pobreza, siendo los más afectados los infantes.

 

En 23 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre ellos México, el número de menores que viven en hogares con menos de 60% de los ingresos medios nacionales, creció en 6.6 millones.

 

Caso contrario ocurrió en 18 de los 41 estados analizados por Unicef, donde hubo una reducción de la pobreza infantil, con cuatro millones de niños pobres menos en 2012 respecto a 2008, encabezando esa mejoría Chile, Polonia y Australia.

 

En México, la tasa de pobreza infantil creció en cinco puntos al pasar de 29.3% en 2008 a 34.3% en 2012, señaló el documento que coloca al país entre las 13 naciones con mayores índices de menores de edad en carencia.

 

El informe señala que si bien al analizar la evolución del Producto Interno Bruto de las 41 economías se muestra que las más expuestas a la recesión fueron aquellas donde más creció la pobreza infantil, al revisar los datos a profundidad resulta que aun cuando naciones como Lituania y México tuvieron un crecimiento económico modesto (o incluso dinámico), los indicadores de pobreza infantil se deterioraron.

 

Incluso México está entre las economías donde la incapacidad para abordar gastos imprevistos ha aumentado una media de casi 60% en los hogares donde habitan niños.

 

Unicef destacó que los países con una mayor solidez de los sistemas de protección social previos a la crisis y donde se han tomado decisiones políticas encaminadas a reforzar la seguridad de la infancia, son los que han mostrado menores índices de pobreza infantil.