Con al menos 20 mandatarios confirmados, la Cumbre Iberoamericana que se llevará a cabo en Veracruz se perfila como la oportunidad de relanzar un proyecto de integración entre España, Portugal y América Latina con una agenda centrada en la educación, la tecnología y la innovación.

 

Por primera vez en varios años, está confirmada la asistencia de al menos 20 de los 22 jefes de Estado y de Gobierno, quienes en conjunto representan 10% de la población mundial (alrededor de 650 millones de personas). El año pasado, en Panamá sólo estuvieron presentes la mitad de los mandatarios.

 

Para México la Cumbre Iberoamericana es simbólica porque se trata de un mecanismo lanzado por España en 1991 en Guadalajara para impulsar la relación diplomática en Iberoamericana, dijo en entrevista para 24 HORAS, Natalia Saltalamacchia, directora del programa en Relaciones Internacionales del ITAM.

 

Además, esta será la primera cumbre del recién coronado Rey Felipe IV de España, y se espera que resultado de la reciente visita del ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel García Margallo a La Habana,

 

el presidente cubano Raúl Castro acuda al evento que, de acuerdo con la propia secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, sufrió un desgaste después de más de dos décadas de existencia.

 

Lo anterior, debido a que Proyectos de integración en América Latina como la Alianza del Pacífico o el Mercosur, han opacado a la cumbre como un proyecto integracionista, por lo que intentará sumar con objetivos concretos como una alianza para la movilidad académica, y un programa de intercambio educativo para alumnos y profesores como ocurre con el Erasmus de la Unión Europea.

 

“Se tomó la decisión muy atinada de acotar, de no hacer una agenda multifacética, sino una que se centre en Iberoamérica como espacio cultural, con énfasis en la calidad de la educación y la tecnología”, dijo Saltalamacchia.

 

El enfocarse en el tema educativo, de movilidad y de innovación tiene que ver con el panorama económico actual de la región, el cual será ampliamente discutido al presentar durante el evento el documento: Perspectivas Económicas de América Latina 2015.

 

El problema principal que enfrenta en estos momentos la región es la disminución en los precios de las materias primas a nivel mundial.

 

“Ahora tenemos el reto de impulsar una agenda educativa regional que impulse la innovación y el desarrollo para impulsar una industria de productos con mayor valor agregado”, dijo en entrevista Carlos Hakansson, académico en Derecho Internacional de la Universidad de Piura.

 

 

Restricciones a la migración

 

 

Uno de los temas que se le plantearán a España en la cumbre es una mayor movilidad de personas, ya que en este tema han sido menos colaborativos debido a la resistencia que enfrentan con la Unión Europea.

 

“España debe continuar en el camino para reducir las restricciones migratorias a ciertos países de América Latina”, dijo en entrevista para 24 HORAS, Carlos Hakansson, académico en Derecho Internacional de la Universidad de Piura.

 

Hay que recordar que la inversión española es sustancial en América Latina, por lo que la movilidad para estudiantes y empresarios es vista como un punto esencial para afianzar relaciones comerciales y detonar proyectos.

 

En el caso de México, España fue el país que más aportó Inversión Extranjera Directa con 3.2 mil millones de dólares en los primero 10 meses de 2014.

 

Oportunidad para Ibéricos

 

La Cumbre Iberoamericana es una oportunidad para España y Portugal, países estancados en una fase de lenta recuperación económica, para afianzar sus relaciones en materia de inversión en América Latina.

 

Las cumbres de años anteriores perdieron relevancia cuando diversos mandatarios se mostraron antagonistas a la cumbre, por lo que este año el gobierno español tiene la misión de procurar la asistencia de la mayoría de los miembros, así como evitar fricciones como el “¿Por qué no te callas?” que el Rey Juan Carlos I profirió en contra del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

 

En 1991 se reunieron en Guadalajara por primera vez las economías más importantes de América Latina con España y Portugal para coordinar “temáticas e intereses comunes a fin de lograr una mayor coordinación y cooperación entre los países iberoamericanos”.

 

Sin embargo, el concepto de países que engloba Iberoamérica ha perdido un uso económico debido al surgimiento de América Latina como un polo más atractivo a la inversión en comparación a los países ibéricos que enfrentaron uno de sus declives más profundos de su historia durante “La Gran Recesión” de 2008.

 

Actualmente América Latina se encuentra en la coyuntura de encontrar su propia integración. Por un lado existe un bloque que impulsa liberalizar el comercio en la región como lo es la Alianza del Pacífico –Chile, Colombia, México y Perú–, y por el otro se encuentra el Mercosur, que históricamente ha promovido la cohesión y el proteccionismo comercial entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.