CHICAGO. Una exposición fotográfica que sigue a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde 2014 en su reclamo de que se haga justicia abre hoy en una galería del centro de Chicago, Estados Unidos.

 

“43: Secuelas de una desaparición”, que reúne obras del fotógrafo mexicano Emmanuel Guillén Lozano, ganador del Emerging Lens Award 2016, estará abierta al público hasta el 8 de julio en la galería Art Works Projects.

 

Mañana viernes habrá una muestra similar en la Galería Citlalin, en el barrio hispano de Pilsen, en donde el autor de las fotografías dará una charla sobre su trabajo y el caso de los 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, en el estado mexicano de Guerrero.

 

Los jóvenes, de edades entre 18 y 21 años, estudiaban para convertirse en maestros en las comunidades rurales del empobrecido estado de Guerrero. La noche del 26 de septiembre de 2014 fueron capturados por policías corruptos en la localidad de Iguala, en Guerrero, y entregados a un grupo del crimen organizado.

 

Según la versión oficial de lo ocurrido, los 43 fueron asesinados y sus cuerpos incinerados, pero los familiares de los chicos no creen que haya sido así y siguen dándolos por desaparecidos.

 

Lozano habló a Efe sobre la exhibición y cómo le ha impactado el caso de los 43 jóvenes desaparecidos.

 

 

“Yo no creo que se sepa la verdad en el futuro próximo”, contestó Guillén Lozano a la pregunta de si el caso se resolverá algún día.

 

A menos que exista un cambio en México o una comisión de la verdad al estilo de la que hubo en la exYugoslavia, apuntó el fotógrafo, es dudoso que a corto plaza se sepa toda la verdad.

 

Guillén Lozano estudiaba Ciencias de Comunicación en la Universidad del Valle de México y estaba a punto de graduarse cuando se dio la noticia del caso de Ayotzinapa.

 

En vez de celebrar su graduación, tomó el dinero que le regalaron sus padres y se compró una cámara y se fue a vivir por año y medio a la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos a documentar la lucha de los padres por encontrar a sus hijos.

 

“Me quedaba a dormir en Ayotzinapa, a veces con las familias en sus casas y a veces cuando los padres iban a buscar tumbas, me dormía en la intemperie,” afirmo a Efe.

 

La exhibición, señaló, documenta la búsqueda de los padres por los jóvenes y el reclamo de justicia que han estado haciendo desde los hechos de la noche del 26 de septiembre del 2014.

 

El fotógrafo independiente reitera que es importante que el público vea la obra fotográfica para que entienda la magnitud del caso Ayotzinapa.

 

“La exhibición muestra el costo humano de la corrupción, el costo humano de la impunidad”, destaco a Efe.

 

Como a muchos otros mexicanos, el fotógrafo dijo que el caso de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas le cambio la vida por completo.

 

“Al conocer la noticia eso me rompió el corazón, me afectó hasta el alma”, sostuvo. |DEC