Twitter @Claudiashein Apuntó que existen fuertes vínculos entre el consumo de drogas y la violencia  

Cerrar los ojos ante el consumo de drogas y criminalizarlo, es señal de que no se están entendiendo las causas y lo primero que tiene que hacer un gobierno es asumirlo e implementar las políticas públicas para disminuir sus riesgos, declaró la precandidata de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) al gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum.

 

El gobierno debe reconocer las distintas visiones de cómo se debe atender esta problemática que va desde la negación y la criminalización, pasando por la información, hasta su posible despenalización.

 

Al participar en el Foro Hacia una política efectiva de reducción de riesgos y daños en el consumo de drogas, la morenista dijo que las autoridades deben decidir y comprometerse con alguna de esas visiones, para poder desarrollar las políticas públicas que mejor convengan a la sociedad.

 

“Desde el gobierno se deben escuchar las opiniones y puntos de vista diversos de los especialistas y ver cuál es la mejor visión para implementar una política integral al tema de las adicciones”, señaló.

 

También es necesario, insistió, la diversidad de los grupos sociales que están enfrentando este problema, lo que implica impulsar una política incluyente, que permita atender a las distintas poblaciones, porque no es la misma atención que se les da a los jóvenes, que a los adultos, a los migrantes o indígenas.

 

Mencionó que como delegada de Tlalpan, detectó que el mayor problema de violencia familiar se vive en los pueblos originarios, vinculado fundamentalmente al consumo de bebidas alcohólicas.

 

Asimismo, mencionó que hay delegaciones, como Iztapalapa, en que la problemática de adicciones está vinculada con el uso de solventes e inhalables, que deben atenderse de otra manera, es decir, hacer propuestas de atención de acuerdo con la diversidad de las drogas.

 

Desafortunadamente, apuntó, existen fuertes vínculos entre el consumo de drogas y la violencia, porque muchos de los jóvenes que se drogan lo hacen porque no tienen oportunidades o simplemente se sienten excluidos, generándose un rencor que deriva en violencia.

 

En resumen, dijo, esta problemática se debe atender de manera integral, con un grupo especializado y multifactorial, sin criminalizar a los consumidores, y con un modelo de intervención que involucre a las familias, lo que evitaría que esos jóvenes se integren a grupos delictivos.

 

ERM