Foto: Cuartoscuro/Archivo Los estudiantes nuevos son sometidos a pruebas donde arriesgan su salud o los obligan a soportar cosas vergonzosas  

En el Senado de la República se presentó un punto de acuerdo donde se exhorta a la Secretaría de Educación Pública (SEP), a los gobiernos estatales y a los directores de las 16 normales rurales en el país establecer programas, campañas y lineamientos que vigilen, prohíban y sancionen con severidad las llamadas “novatadas”.

 

La senadora del PRI, Verónica Martínez Espinoza, presentó la propuesta luego de que en menos de un mes han fallecido dos estudiantes de normales rurales a causa de las novatadas que realizan grupos de estudiantes y organizaciones por medio los llamados “cursos de inducción” o “semana de prueba” contra alumnos de primer ingreso.

 

En la Gaceta Parlamentaria se publicó el punto de acuerdo donde se pide exhortar a las escuelas profesionales, incluida la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), establecer programas y lineamientos que vigilen, prohíban expresamente y sancionen con severidad cualquier indicio o práctica de las novatadas que realizan las federaciones u organizaciones de estudiantes en contra de los alumnos de nuevo ingreso o en los equipos deportivos, en especial de fútbol americano.

 

Se argumenta que las novatadas en México y en el mundo son una especie de rito de iniciación en escuelas o “filtros” de selección en escuelas normales rurales, preparatorias, universidades, equipos deportivos o fraternidades, entre otros, donde se molesta, y humilla por medio de violencia, vejaciones y retos a los recién ingresados.

 

“Rapar a los recién ingresados, someterlos a pruebas físicas extremas, golpearlos, sumergirlos en agua hasta casi ahogarlos, obligarlos a ingerir bebidas alcohólicas a grados extremos, hacer que corran desnudos por los campus universitarios, desteñirles el cabello, obligarlos a vestirse de mujer para pedir dinero en los cruceros de ciudades, bañarlos con agua fría, obligarlos a comer alimentos descompuestos, son parte los ‘usos y costumbres’ de las novatadas en México”, señala la legisladora.

 

La senadora por Jalisco expuso los recientes casos en la Escuela Normal Rural Mactumatzá, en Chiapas, donde un joven –José Luis Hernández Espinosa– falleció, y dos más fueron hospitalizados. Ellos, junto con otros 90 alumnos fueron sometidos y vejados por el comité estudiantil. El rector ConradoN” fue vinculado a proceso por homicidio.

 

Hace unos días se registró la muerte del joven de 19 años, Rolando Mojica Morales, quien buscaba ingresar a la Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, ubicada en el municipio de Canatlán, Durango.

 

También fue sometido a una novatada a finales de julio. Otros ocho estudiantes más fueron ingresados a hospitales de ese estado por golpes e ingesta de alimentos en mal estado.

 

No son casos aislados. En julio de 2015, el estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur de la UNAM, Juan Francisco Espinoza Martínez, de entonces 19 años, casi muere después de la novatada a la que fue sometido por parte los jugadores del equipo de Liga Mayor de Pumas de Ciudad Universitaria.

 

El estudiante fue desnudado y pintado de amarillo con aerosol como un personaje “minion” por parte de los veteranos del equipo y, obviamente, con el consentimiento de los entrenadores y autoridades deportivas de la UNAM. Al igual que decenas de novatos fue expuesto al sol durante 10 horas y lo obligaron a tirarse de la plataforma de 10 metros en la fosa de clavados de Ciudad Universitaria.

 

Ninguno de quienes participaron en la novatada fueron investigados o detenidos, tampoco los entrenadores y las autoridades de la UNAM se pronunciaron al respecto. Tampoco se ha detenido a algún estudiante de las normales rurales ni han sido vinculados a proceso por estos casos.

 

Son cientos o miles de casos al año en México. Si nadie fallece o llega a un hospital, no es noticia. En la mayoría de los casos hay un silencio por parte de las víctimas que sufren este acoso y violencia por temor a represalias o ser excluido de los planteles o equipos deportivos, por lo que no hay denuncias.

GAC