DECLARACIONES. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, concedió ayer una entrevista al presentador de televisión y director general de la agencia de noticias RIA Novosti en Moscú.
Foto: AFP | DECLARACIONES. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, concedió ayer una entrevista al presentador de televisión y director general de la agencia de noticias RIA Novosti en Moscú.  

El nacionalista Leonid Slutski, el comunista Nikolái Jaritonov y el empresario liberal Vladislav Davankov son los tres candidatos autorizados en Rusia para competir intentar arrebatarle la reelección al presidente Vladimir Putin, sin ninguna probabilidad de éxito. 

Ninguno tiene la más mínima posibilidad en los próximos 15, 16 y 17 de marzo, pero su presencia en las boletas es vital para conferir legitimidad formal al proceso electoral. 

Los únicos candidatos opuestos al conflicto en Ucrania, como los liberales Boris Nadezhin y Ekaterina Duntsova, apoyados por las firmas de decenas de miles de rusos, fueron impedidos de participar por presuntos errores en sus expedientes.

A diferencia de 2018, cuando hubo ocho candidatos, en esta ocasión la oposición al Kremlin no tiene ningún candidato al que apoyar, ya que todos están a favor de la guerra en Ucrania.

Según críticos del gobierno, la participación de estos tres falsos adversarios sirve para canalizar el descontento de sectores de la sociedad rusa y dar un barniz pluralista a la votación, mientras que la verdadera oposición fue aniquilada por años de represión.

Los opositores dicen que las autoridades tienen varias herramientas para controlar los resultados: amañar los votos emitidos por internet y a distancia, rellenar las urnas, falsificar actas tras el recuento y presionar a millones de funcionarios en todo el país para que voten a favor del gobierno.

Yulia Navalnaya, viuda del opositor Alexéi Navalni, llamó a sus partidarios a reunirse en los colegios electorales a la misma hora y a votar por “cualquier candidato menos Putin” o a invalidar su papeleta escribiendo “Navalni” en letras grandes.

 

MUERTE, CÁRCEL O EXILIO

Principal crítico de Vladimir Putin durante más de una década, Navalni fue acosado, envenenado y encarcelado. 

El ex viceprimer ministro Boris Nemtsov se convirtió en uno de los principales detractores de Putin en la década de 2000. Menos de un año después de oponerse a la anexión de Crimea, Nemtsov fue asesinado en febrero de 2015 con cuatro balas en la espalda en un puente a pocos metros del Kremlin.

Otros opositores están encarcelados, como Oleg Orlov, figura de la defensa de los derechos humanos y de la emblemática ONG Memorial; Vladimir Kara Murza, de 42 años, un veterano opositor, afirma que sobrevivió a dos envenenamientos; o Ilia Iachin, de 39 años, condenada en apelación a ocho años y medio de cárcel por haber denunciado “el asesinato de civiles” cerca de Kiev.

Según la ONG Memorial, hay más de 250 “prisioneros políticos” en Rusia actualmente.

Los demás huyeron o se exiliaron, como el excampeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, incluido el 6 de marzo de 2024 en la lista de “terroristas y extremistas“. Otro castigo contra los opositores consiste en designarlos como “agentes del extranjero”.

 

FELICITAN AL PAPA

 

Con motivo del 11º aniversario de su pontificado, Rusia saludó ayer a un “verdadero defensor del humanismo” como felicitación al papa Francisco, en medio de tensiones diplomáticas entre Ucrania y el Vaticano después de que el pontífice pidiera “izar la bandera blanca” de la paz.

“El papa Francisco es un verdadero y sincero defensor del humanismo, la paz y los valores tradicionales”, escribió la embajada de Rusia en X, al expresar los “mejores deseos” al pontífice argentino.

Sus declaraciones provocaron una viva polémica y tensiones diplomáticas entre el Vaticano y Ucrania, que se indignó y acusó al papa de “legalizar el derecho del más fuerte”. Ucrania convocó al enviado del Vaticano. /AFP