Rusia se retira del tratado que prohíbe pruebas nucleares
 

Este miércoles, la Unión Europea (UE) dio luz verde a su decimotercer paquete de sanciones contra Rusia. Esta última medida, aprobada por los 27 estados miembros, apunta a casi 200 entidades e individuos acusados de ayudar a los esfuerzos militares de Rusia o de participar en el secuestro de niños ucranianos.

Bélgica, que actualmente ocupa la presidencia rotatoria de la UE, describió el paquete como “uno de los más amplios aprobados” por el bloque. Las sanciones, que entrarán en vigor el 24 de febrero, coinciden con el segundo aniversario de la invasión rusa de Ucrania.

Al respecto, la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula von der Leyen, subrayó la necesidad de seguir desmantelando la “máquina de guerra de Putin”, haciendo eco de las posturas de diversos miembros de la UE.

Los aspectos clave de las sanciones incluyen medidas para combatir la elusión de las mismas conforme pasa el tiempo, centrándose en empresas en Turquía, Corea del Norte y otros países, acusados de proporcionar a Rusia tecnología militar avanzada. Particularmente, la UE busca perturbar las redes de adquisiciones para la fabricación de drones, al restringir que las empresas europeas vendan ciertos productos de doble uso a entidades señaladas.

Asimismo, las sanciones abordan la presunta participación de Rusia en la trata y el secuestro de niños ucranianos, e incluyen entidades e individuos específicos implicados en estas actividades.

A pesar de la ampliación del catálogo de sanciones, la UE se abstuvo de imponer medidas sectoriales económicas más extensas, una decisión probablemente destinada a mantener el consenso entre los miembros; no obstante, esta nueva ronda amplía las restricciones para empresas con sede en China, lo que refleja las preocupaciones de Occidente sobre los crecientes vínculos entre Rusia y China.

Por otro lado, el Reino Unido, a través del Secretario de Estado para Relaciones Exteriores, el ex primer ministro David Cameron, anunció este miércoles sanciones contra las personas que supervisan la colonia penal del Ártico donde murió el líder de la oposición rusa, Alekséi Navalni, en circunstancias sospechosas.

Mientras persisten las tensiones entre Rusia y las potencias occidentales, las sanciones coordinadas de la UE y las acciones independientes del Reino Unido reafirman una postura unificada. Sin embargo, persisten las dudas sobre la eficacia de tales medidas para frenar el comportamiento de Moscú.