'Bluey' es una serie animada de origen australiano que ya acumula más de 150 episodios.
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¿Has oído hablar de Bluey, la serie australiana que se puede ver en Disney+ y que hace poco más de un año estrenó su tercera y hasta ahora última temporada? ¿Aún no? Pues aquí te contamos sobre el origen de esta serie, por qué se popularizó, de qué trata y todos los detalles que necesitas conocer para interesarte en este hito australiano dentro de la televisión para niños.

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El origen desde la tierra de los canguros

Primero que nada, valdría recordar que nació en 2017 debido al encargo que hicieron ABC y BBC a Ludo Studio, una productora establecida en Queensland. Y ahí entró Joe Brumm, quien con antecedentes dentro de las producciones televisivas para niños en el Reino Unido, creó Bluey, una especie de respuesta a Peppa Pig para los australianos inspirada en su experiencia de crianza con sus dos hijas. Tras un breve pero arduo proceso para conseguir fondos, ya con cierto respaldo luego de la transmisión de decenas de episodios, Disney adquirió los derechos de transmisión internacional en junio de 2019 para proyectar esta serie a través de Disney Junior –su canal de TV de paga– y Disney+ –su plataforma de streaming–.

Aunado a la inspiración de Joe Brumm como una respuesta a su más cercana competencia y su propia experiencia como padre, se suma un ícono de los canes en Australia: el pastor ganadero australiano. Es esta la raza en la que está basada Bluey y su núcleo familiar más cercano, compuesto por: Chilli (su madre), Bandit (su padre) y Bingo (hermana menor). Todos los demás personajes, aunque son perros también, son de una raza distinta.

Por qué y de qué: las claves de su relevancia

El argumento es sencillo, pero profundo: esta serie retrata temas complejos que interesan a todos por igual sin importar la edad: la familia (en la actualidad, con lo que ello implica), las amistades, el autodescubrimiento, la crianza, los límites, enseñanzas, entre otros temas que son esenciales en el desarrollo de niñas y niños en el mundo actual. El cuidado y dedicación es tal que, como apuntan en el sitio de Disney Latino, “cada episodio de siete minutos (…) tarda cuatro meses en producirse”.

Sobre ese mismo tenor pueden entenderse los porqués de la popularidad de esta serie que no ha dejado indiferente a nadie que le dedique algunos minutos para verla. Por ejemplo Natalie Portman o Eva Mendes y Ryan Gosling, quienes a sus hijos les leen o enseñan estos programas como su entretenimiento, pues conocen lo que dibuja y lo importante que es que estén enterados de temas que en la vida real pueden causarles una impresión fuerte.

Hasta el momento, esta serie cuenta ya con 151 episodios divididos en tres temporadas, mismas que pueden verse, como se ha indicado, en Disney+ e incluso, con menos frecuencia, en Azteca 7 (en México). ¿Y tú has visto ya esta serie? ¿Te ha interesado? ¡Cuéntanos!

DG