Foto: Ángel Ortiz / Estas artesanías suelen encontrarse en mercados públicos y su precio va de los 75 a los 350 pesos, dependiendo de la calidad y su tamaño  

Junto a Lele, la emblemática muñeca queretana, en ocasiones es común encontrar a Panchito, otro personaje tradicional de Querétaro con características similares y conocido con diferentes nombres.

Estos tradicionales personajes están elaborados a base de tela y algodón originalmente por manos artesanas otomíes de la región de Amealco de Bonfil en Querétaro, donde en su cabecera municipal se encuentra dos estatuas, una de Lele y una de Panchito, pues son emblemas del lugar.

Estos personajes regionales, al igual que Lele en un principio, han sido nombrados de diferentes maneras, por lo que es común encontrarlos bajo el nombre Panchitos, Juanitos, y recientemente como Santiaguitos, este último nombre debido al lugar de donde son originarios.

“Normalmente antes le decían que eran Juanito y María, cuando hicieron la muñeca monumental ya lo bautizaron y le pusieron Lele porque en lengua náhuatl significa ‘bebé’ y a él, la persona que me dijo esa historia, dice que a este lo conocen por Santiago o Chayito”, explicó Gonzalo Barrientos, encargado de un puesto en el Mercado de Artesanías de la Ciudadela.

Respecto al nombre, los comerciantes y artesanos coinciden en que al muñeco se le conocía por Panchito o Juanito, sin embargo, todos agregan una explicación al motivo por el que ahora es conocido como Santiago o Santiaguito.

“Muchos le dicen Panchito, pero ahora ya le dicen Santiaguito porque viene de allá de Santiago (Mexquititlán, en el municipio de Amealco), por eso ya le pusieron Santiago”, explicó a 24 HORAS una comerciante de la Alameda Central.

Para quienes gusten adquirir uno de los Panchitos encontrarán variedad de precios en función de su tamaño y calidad, por lo que pueden ir de los 75 hasta los 350 pesos; incluso hay muñecos de un metro que superan los 3 mil pesos.

Estos muñecos suelen encontrarse junto a Lele en puestos de artesanías, mercados públicos o bien, preguntando a los comerciantes por ellos, ya que en los quioscos suelen exhibir más a Lele que a su compañero.

LEG