MARIO PÉREZ
Foto: @mariotennisacademy. El ex tenista recuerda como una de sus experiencias más entrañables, una final en el AMTP en la que superó al es tenista tricolor en Copa Davis, Javier Ordaz  

Próximo a cumplir un año de labores con la academia de tenis que lleva su nombre, Mario Pérez apunta que si hoy no existen muchos referentes nacionales que lleguen a buenos niveles en competencias, es por la carencia de una configuración interna en el país y a que sigue siendo un campo elitista con una inversión necesaria para practicarlo de hasta dos millones de pesos y medio anuales.

“Desgraciadamente a nivel administrativo no tenemos una buena estructura como para llevar a los chicos a niveles como ahora lo tiene Rodrigo Pacheco. Creo que deberíamos seguir su ejemplo para tener más tenistas de ese calibre y éxito en el país”, señaló Mario.

El entrenador, con más de 20 años de experiencia en el tenis, añade que el esfuerzo económico que muchos prospectos tienen que realizar en cierto momento para mantener su progreso a nivel individual es de hasta 200 mil pesos mensuales.

Para la producción de tenistas de alto rendimiento, el campeón nacional entre 2004 y 2006 afirma que una de las principales barreras que ha encontrado como formador, ha sido la misma diferencia que hay entre los aspirantes y sus familias. “Muchos chicos no saben si quieren ser profesionales o dedicarse a otra cosa o si sus familiares quieren que tengan una carrera universitaria”.

“No se ha puesto atención en consolidar una estructura. Desde enseñarles a los chicos a qué edades comenzar, cuando ya no puedes ser profesional y hasta en qué momento puedes conseguir una beca a través del tenis. Si bien es importante conocer el ambiente externo del tenis, también es importante conocer al tenista, para darle las herramientas para que empiece a crecer”, destacó Mario Pérez.

Sobre conceptos técnicos, Mario asegura que otro punto importante a considerar es la limitada capacitación que tienen los instructores hoy en día, que termina por afectar la evolución de los tenistas. Señala como primera instancia, que los docentes busquen una acreditación como Coach ITF (Federación Internacional de Tenis), para obtener mayores herramientas como formadores de talento.

“Generalmente los jóvenes no aprenden mucho porque los mismos entrenadores no están certificados o no cuentan con experiencia en el extranjero. Yo quiero aportar mi granito de arena para ayudar a encontrar ese camino y que los chicos puedan disfrutar de un buen tenis y alcanzar su mayor potencial, o ayudarlos a mejorar su tenis para que cumplan sus expectativas”, agregó.

Actualmente, ya con ocho alumnos de alto rendimiento y otros más en clases particulares, el entrenador estipula que la disciplina y el cumplir con por lo menos ocho horas diarias de práctica, son fundamentales si alguien aspira a ser profesional, sin olvidar que para las exigencias internacionales que se ven hoy en día, el límite para comenzar a jugar el deporte blanco con miras al profesionalismo es de seis años.

Aunque establece como un enfoque directo el consolidar su academia en el país, Mario no oculta su deseo de internacionalizarse en el largo plazo, sin olvidar que hoy uno de sus principales intereses está en ayudar a que varios chicos logren llegar al extranjero para continuar su desarrollo en Estados Unidos, principalmente.

 

LEG