Hace unos días, el presidente López Obrador, dejó en claro que en el México de la cuarta transformación (4T) se prioriza el interés de los trabajadores y no de los empresarios o de los líderes sindicales, compartimos su visión y estamos de acuerdo, ya que, entre otras cosas, esa determinación le garantiza a los más de 10 mil compañeros mineros que fueron defraudados por Napoleón Gómez Urrutia, recibir los mil millones de pesos que no les ha querido devolver desde hace 17 años.

Al señor Presidente también queremos decirle que celebramos la designación de Luisa María Alcalde como secretaria de Gobernación y que entendemos el porqué de las diferencias a las que hizo mención en La Mañanera entre ella y Gómez Urrutia, el tema de fondo, no es el desempeño de la exsecretaria del Trabajo, sino el coraje y frustración de Napillo, ya que él quería ser el titular en materia de empleo, para desechar las acusaciones en su contra por desvío de recursos y por extorsionar empresas.

En la misma conferencia, Presidente, usted dijo desconocer cómo Gómez Urrutia llegó a la Secretaría General del Sindicato Minero, permítame explicarle que fue sacando provecho de la enfermedad de su padre, tomó el control argumentando que era su herencia, sin tener derecho y sin ser minero, violó los estatutos y organizó una asamblea donde expulsó y quitó los derecho sindicales a los que nos opusimos a su fraude, ya sin quórum se proclamó líder nacional, de eso hace 22 años.

Señor Presidente, también habló de la privatización de las empresas mineras, quisiera comentarle que Gómez Urrutia no es ajeno al tema, ya que participó en el proceso, no como minero sino como director de Minera Autlán, en Hidalgo, posteriormente y por 12 años fue director de la Casa de Moneda, donde otros datos indican que salió tras verse envuelto en conflictos. Es claro, Napillo nunca ha sido minero.

Gómez Urrutia es dueño del sindicato y de los recursos de este, lo maneja como empresa familiar. Hoy mantiene una campaña contra la secretaria Alcalde y contra el gobernador Alfonso Durazo, gente cercana a su Gobierno que no le ha permitido secuestrar empresas o sindicatos, que le ha puesto un alto a la ola de violencia que desata.

Ya lo decía usted, tras la partida de Gómez Urrutia del país, y los abusos de este personaje y de su familia, los verdaderos mineros nos organizamos para conformar nuevos sindicatos.

Quiero comentarle que entré a trabajar como minero en Fresnillo el 2 de junio de 1978, recién cumplo 45 años como trabajador, y que junto con mis compañeros fundamos el Sindicato Nacional Minero Metalúrgico FRENTE, no por petición, ni imposición de las empresas, sino por amor a nuestras familias y para recuperar lo que Napillo nos arrebató.

Señor Presidente, la conformación del Sindicato FRENTE, se dio con diez secciones mineras, con más de 7 mil mineros de Zacatecas, Sonora y Chihuahua, entre otros estados.

El FRENTE cumplió con todos los requisitos de ley y el 28 de octubre de 2010, recibimos nuestra toma de nota. Son 13 años de la separación del Sindicato Minero, ahora, tenemos la cuota sindical más baja del sector, valoramos la estabilidad laboral y no hacemos paros ilegales.

Desde nuestra conformación, nos cuidamos de Gómez Urrutia, de su violencia, de sus atracos, incluso de sus agresiones personales que han llegado a atentar contra nuestra vida. Por 13 años hemos denunciado sus delitos y lo seguiremos haciendo, como en esta ocasión, que lo hacemos ante usted, el Presidente de todos los mexicanos.

 

     @CarlosPavonC