UCRANIA
Foto: AFP / Un rescatista extinguió vehículos en el lugar donde cayeron fragmentos de un cohete, cerca de un edificio residencial de varios pisos en la capital Kiev  

Rusia lanzó nuevos bombardeos masivos contra Ucrania, los más importantes desde hace semanas, que dejaron al menos nueve muertos y provocaron cortes de electricidad, incluyendo la interrupción temporal de suministro de la central nuclear de Zaporiyia.

Pocas horas después de los ataques, el operador eléctrico ucraniano Ukrenergo anunció la reconexión con la red nacional de esa central ocupada por fuerzas rusas desde hace un año y descartó el riesgo de un incidente nuclear. El corte encendió las alarmas del organismo nuclear de la ONU y de la Unión Europea.

“Jugamos con fuego”, advirtió el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El ataque es “una grave violación de la seguridad nuclear”, afirmó el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

La interrupción obligó a enfriar la central con generadores diésel, lo cual “aumentó el riesgo de accidente nuclear” hasta la reconexión con la red eléctrica.

REPRESALIAS

En Transnistria, un territorio secesionista de Moldavia, las autoridades prorrusas afirmaron que frustraron un atentado contra sus dirigentes y acusaron a Ucrania de haberlo orquestado. Además, pedirán una investigación de la ONU.

Rusia indicó que estos bombardeos, en los que usó sus nuevos misiles hipersónicos Kinjal, fueron en “represalia” por parte de “saboteadores” ucranianos.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció las “tácticas miserables” de Rusia tras el bombardeo, que afectó a diez regiones del país y la capital Kiev. Estados Unidos calificó esos ataques de “brutales e injustificados”.

Según el ejército ucraniano, la defensa antiaérea derribó 34 de los 81 misiles lanzados por Moscú, así como cuatro drones explosivos Shahed, de fabricación iraní. Ninguno de los seis misiles Kinjal utilizados por los rusos pudo ser derribado.

‘Complicado’, renovar el acuerdo de cereales

Serguéi Lavrov, jefe de la diplomacia en Rusia, consideró “complicada” la negociación para prolongar un acuerdo que permite las exportaciones de cereales ucranianos pese a la ofensiva de Rusia en Ucrania.

Lavrov dijo que “si el acuerdo se aplica a medias, entonces la cuestión de su prórroga se complica bastante”, al afirmar que las cláusulas del pacto que debían beneficiar a Rusia “no se aplicaron en absoluto”.

“Solo podemos prorrogar lo que ya se ha aplicado”, insistió, en una conferencia de prensa. La llamada Iniciativa de Cereales del Mar Negro, nombre oficial del acuerdo, es el resultado de un pacto el 22 de julio que contribuyó a aliviar la crisis alimentaria mundial. El acuerdo se renovó a mediados de noviembre y expira el 18 de marzo.

CON INFORMACIÓN DE AFP.

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