CAMBIO
Foto: AFP / La llegada de masas de aire seco y frío fuera de temporada contribuyen a la formación de las tempestades de arena en el este de Siria e Irak  

En una región que se caracteriza por las altas temperaturas y la vastedad de sus desiertos, un fenómeno recurrente, las tormentas de arena, se han convertido en una pesadilla… y la causa de fondo es el cambio climático.

Uno de estos eventos se convirtió en una espesa neblina gris y ayer cubrió y causó estragos en varios países de Medio Oriente y el Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, Baréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, además de Iraq e Irán en los últimos días.

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El Centro de Meteorología Saudita habría pronosticado “vientos superficiales polvorientos” en el este que reducirían la visión horizontal, pero la tempestad de polvo no solo dificultó la visibilidad y la circulación del transporte, también provocó hospitalizaciones, cierres de escuelas y perturbaciones del tráfico aéreo.

Edificios emblemáticos de Riad, la capital de Arabia Saudí, fueron casi imposibles de ver desde más de unos cientos de metros. Aunque el fenómeno no es raro durante estos meses para una región que es conocida por sus desiertos, su frecuencia ha aumentado, alimentado por sequías y bajas precipitaciones relacionadas con el cambio climático.

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La llegada de masas de aire seco y frío fuera de temporada contribuyen a la formación de las tempestades de arena en el este de Siria e Irak y luego su transmisión hacia la península arábiga. También, la agravación del fenómeno se explica por factores como el bajo nivel de las aguas del Tigris y del Éufrates, la fluctuación de las precipitaciones anuales y el deterioro de los suelos, según explica Hassan Abdallah, del centro meteorológico WASM, en Jordania.
Para enfrentar el problema, los países de la región deben sembrar más árboles y emprender medidas que den solución al bajo nivel de los río, señala el meteorólogo.

CIFRAS

4, 000
hospitalizaciones por problemas respiratorios

300 metros
la visibilidad máxima durante las tormentas

… Y en España se adelanta el verano

¡Llegó la canícula! La temporada con las temperaturas más altas del año abochorna a todos en España. Aunque originalmente se presenta después del solsticio de verano, las condiciones típicas de cada estación se ven trastornadas por el calentamiento global, alterando el calendario climático por todo el mundo.

Para España, el verano se adelantó debido a las altas temperaturas durante la recta final de la primavera. En el país, la ola de calor azota con temperaturas que superan los 30 grados y amenazan por llegar a los 40. Este caluroso episodio ya fue bautizado como “el peor calor de los últimos 20 años”… y aunque se espera que este fenómeno pase en una semana, es tan solo la primera ola de la temporada para el país.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los españoles podrán esperar que en algunas regiones la temperatura suba hasta los 40 ºC a partir de hoy. Mientras tanto, para localidades como Granada, Bilbao, Córdoba y Zaragoza, todo indica que el calor se situará de 5 a 10ºC por encima de lo acostumbrado, alcanzando unas temperaturas de entre 35 y 38ºC.

La AEMET determina que una ola de calor engloba un episodio de al menos tres días consecutivos en los que una región supera su estándar de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000, por lo que esta no podría ser calificada como una ola de calor… aunque parezca.

Las estimaciones de la agencia esperan que una parte del norte peninsular y las Canarias logren librarse de esta cálida intrusión canicular causada, según el portavoz de la AEMET, por una masa de aire caliente proveniente del norte africano que se mezcla con las condiciones atmosféricas de la península.

LEG