NAVALNY
Foto: AFP / El opositor declaró que seguirá luchando contra lo que llamó “el saqueo de Rusia”  

Un tribunal ruso inició este martes un nuevo proceso judicial contra el activista Alexéi Navalni, considerado por Occidente el principal opositor al régimen de Vladímir Putin, presidente de la Federación Rusa.

En agosto de 2020, Navalni, un abogado de 45 años, fue envenenado con un agente tóxico llamado Novichok, que ataca el sistema nervioso. Fue evacuado a Berlín para recibir atención médica sin interferencia rusa.

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El 17 de enero de 2021 regresó a su país y fue detenido por violar su libertad condicional, impuesta tras ser encontrado culpable en un caso de corrupción en 2014, en un proceso cuestionado por la Corte Europea de Derechos Humanos. En febrero de 2021 fue condenado a dos años y medio de cárcel.

Según agencias de noticias, en los meses siguientes a su detención Navalni estuvo en estado crítico debido a que no estaba siendo tratado por sus secuelas del atentado. De hecho, entre el 31 de marzo y el 23 de abril de 2021 inició una huelga de hambre solicitando atención médica.

No obstante, los cargos por los que ahora será enjuiciado podrían aumentar su estadía en la prisión de Pokrov (a 100 kilómetros de Moscú), hasta en 10 años. En esta ocasión se le acusa de desviar más de 4.7 millones de dólares donados a sus organizaciones anticorrupción. La parte acusadora alega que el también líder del partido Rusia del Futuro utilizó dicha suma para adquirir bienes personales y pagar vacaciones familiares.

Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa del Este, declaró que “Navalni fue detenido por cargos de motivación política”.

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Y agregó que “es obvio que las autoridades rusas tienen la intención de asegurarse de que Navalni no salga de prisión en el corto plazo”, ya que se trata de “un juicio a puerta cerrada y sin acceso público (que) solo levanta sospechas sobre violaciones a Derechos Humanos que autoridades rusas tratan de ocultar”.

En Twitter, Maria Pevchikh, aliada de Navalni, sugirió que el Kremlin programó el juicio en este momento “para que coincidiera con la semana más tensa de la crisis de Ucrania”, por lo que “planean extender su sentencia por otros 15 años, mientras todos están distraídos con algo más grande”.

 

LEG