Foto: Pixabay / Si la inflación baja, los rendimientos serán positivos para los inversionistas en 2022

México registra su peor año de alta inflación desde 2001 y los especialistas de Franklin Templeton esperan que cierre el año arriba de 7%, y se modere en 2022 hasta llegar a 4%.

Ramsé Gutiérrez, co-director de Franklin Templeton, dijo que “en términos de inversiones, en 2021 los fondos de corto plazo estuvieron ganando entre 4% y 4.5%, acompañados de una inflación de alrededor de 7%”.

“Prácticamente estuviste perdiendo dinero”, mencionó.

“Pero si en 2022 la inflación baja y Banxico sigue subiendo sus tasas de interés, podría haber una tasa real positiva para los inversionistas”, agregó.

La operadora de fondos de inversión destacó que la economía mexicana tiene una alta inflación importada y eso explica en parte que solamente en octubre de este año, se registró la tercera peor inflación de los últimos 20 años.

El consenso del mercado pronostica que la tasa inflacionaria para el siguiente año estaría fuera de rango de las expectativas del Banco de México (Banxico).

Para que esto no tome mayor fuerza el banco central deberá cuidar la estabilidad de los precios con nuevos incrementos a la tasa de referencia.

Ramsé también mencionó que los estímulos fiscales que dieron en Estados Unidos no solo ayudaron a sus ciudadanos, también tuvo efecto positivo en el consumo interno, permitiendo que los connacionales pudieran mandar mayores remesas.

“Si no hubiera llegado este salvavidas a la economía mexicana, la hubiéramos pasado mucho peor”, resaltó.

“Estamos hablando que en octubre ingresaron 8.6 mil millones de dólares extra al país, de lo que se dio el año pasado, este salvavidas fue excelente para que los sectores menos favorecidos económicamente pudieran mantenerse a flote”, expuso.

“Se puede decir que Biden y Trump dieron más estímulos fiscales a los ciudadanos mexicanos que el mismo Presidente” comentó.

Si a nivel mundial la inflación se pudiera controlar, México también podría hacerlo, aunque hay un riesgo de que sea de manera más lenta.

Y es que en la medida en que el salario mínimo suba, podría afectar el gasto de la población, impactando a 5 millones de personas, que se traduce en 1 de cada 4 personas que están en el sector formal privado, es decir, un 25%.

Aunque los empleos han ido aumentando, algunos economistas prevén que entre noviembre y diciembre de 2021 se pierdan muchos empleos temporales.

Inclusive ni para 2022 se recuperará bien el empleo, lo cual seguirá limitando el crecimiento de la economía y por ello la economía crecerá realmente hasta 2023.

LEG