Foto: Cuartoscuro / La reactivación de la actividad económica y el empleo han contribuido a la recuperación de la cartera

En el tercer trimestre del año, la banca en México mostró señales de crecimiento heterogéneo, con niveles de recuperación y estabilidad.

De acuerdo con un estudio de BBVA México, el saldo de la cartera vencida del sector privado, al cierre de septiembre de 2021, se ubicó en niveles por debajo de los observados en febrero de 2020, previo al inicio de la pandemia.

TE PUEDE INTERESAR:    Sacan a Herrera del camino, empieza la especulación

En tanto, el índice de morosidad (IMOR) se ubicó en 2.7% en septiembre pasado, lo que representa una reducción de 0.4 puntos porcentuales con respecto al 3.1% que se alcanzó en enero de 2021 y un nivel apenas por encima de 2.6% que se observó en febrero de 2020.

Carlos Serrano Herrera, economista en jefe de BBVA México indicó que la banca múltiple en el país tiene más de 18% del Índice de Capitalización (ICAP) –que representa la fortaleza financiera de las instituciones para soportar pérdidas no esperadas por los riesgos en los que incurre– y todos los bancos cumplen con los requisitos de liquidez de Basilea.

A pesar de la crisis económica del año pasado, en la que se registró una caída de 8.5% del PIB, la banca logró mantener sólidos niveles de capital y de liquidez, mismos que le permitieron sortear los efectos de la pandemia.

TE PUEDE INTERESAR:    ¿Cómo seleccionar al conferencista ideal para tu evento? Aurum Speakers Bureau te da las claves

En ese sentido, sostuvo que nuestro país tiene uno de los sistemas bancarios mejor capitalizados y más líquidos del mundo.

“Es una banca que está lista para enfrentar niveles de estrés mucho más fuertes a los que enfrentó derivado de la crisis de la pandemia… Se trata de una banca con niveles muy elevados de solvencia”, externó Serrano Herrera.

En el rubro de los créditos, los destinados al sector privado han sufrido una lenta recuperación, ya que las empresas acumularon niveles importantes de liquidez durante la crisis. En ese sentido, los economistas anticiparon que si se da una recuperación en la inversión, también habrá una restauración en la demanda de crédito por parte de las empresas.

En tanto, los financiamientos dirigidos al consumo han empezado a reactivarse, después de registrar un retroceso de 13.6% en febrero y posterior a reducir su contracción a 4.8% en septiembre.

 

LEG