Foto: Carlos Mendoza Desde el pequeño y sorprendente March, pasando por el Kicks, Sentra, Altima, Frontier en sus versiones de gasolina y diésel, hasta las dos grandes estrellas: 370Z y GT R  

En el mismo complejo de Nissan A1, tuvimos la oportunidad de probar la línea de vehículos completa de Nissan en México, y, un extra especial. Desde el pequeño y sorprendente March, pasando por el Kicks, Sentra, Altima, Frontier en sus versiones de gasolina y diésel, hasta las dos grandes estrellas: 370Z y GT R.

La intención de este track day fue corroborar de primera mano las capacidades de cada vehículo en las mismas instalaciones que Nissan utiliza para probar cada unidad que se produce ahí.

La más exigente es la etapa de desgaste. Allí, las Frontier y X-Trail fueron las encargadas de dar el recorrido en superficies nada amigables con los neumáticos y suspensión. Piedras, baches, agua, pendientes… Todas fueron transitadas y superadas a bordo de las pick up insignia de Nissan, las cuales están concebidas para el uso rudo, contrario a X-Trail, SUV que también atravesó los distintos tipos de suelo, aunque fue notoria la diferencia.

Segunda etapa: curvas y más curvas. March, Versa, Kicks, Sentra. Los cuatro estuvieron en un circuito donde la fiabilidad de su dirección y estabilidad fue exigida.

Todos mostrando un desempeño que no se concibe desde antes de abordarlos. Subestimados tal vez por verlos cotidianamente en las calles sin llevarlos al límite como lo hicimos en la pista.

Sorprendente en pocas palabras. Cada uno con características distintas. Sedanes, SUV compactas y compactos, este último fue el que dejó a más de uno con la boca abierta.

March, el vehículo más accesible de Nissan mostró cómo es capaz de dar trompos, hacer un slalom sin dificultad y arrancar como si estuviera en competencia. Los encargados de la prueba aseguraron que no se tocó ningún componente para que mejorara su desempeño. Es decir, es un March salido de la planta el que se lució.

Tercera prueba y la más esperada: aceleración a full. Ahí hubo un vehículo que todos queríamos conducir: GT-R, un gran turismo apodado Godzilla, y que por su sobrenombre, se puede vislumbrar porqué.

565 caballos de fuerza debían ser puestos al límite, y casi ocurrió. El acelerador a fondo y solo esperar a que el golpe de adrenalina detone. Los pilotos dan la primera muestra y solo se percibe el cuerpo hundiéndose en el asiento. Señal inequívoca de que Godzilla es para los atrevidos.

Turno nuestro. Cinturón bien colocado y solo queda pisar con toda convicción. Presume hacer el 0 a 100 en 2.9 segundos. Tuvimos oportunidad de llevarlo hasta 140 km/h, no más y no porque no lo quisiéramos, sino porque hubo límite para no ir más allá por regla de la misma planta.

El poder de la aceleración y el suave movimiento probado en un par de peraltadas con inclinación de 30° son dos cosas que cautivan al más exigente piloto. Tres vueltas, una más, por qué no, más por equivocación afortunada en el conteo de los giros que nos dejan con ganas de más de la bestia mítica.

370Z también estuvo ahí, listo para el deleite, y en lo personal, el auto que más se disfruta.

¿Por qué? Es salvaje, con un diseño tremendo, con acabados muy buenos, y si bien no hay comparación de potencia con GT-R, hay más oportunidad de gozarlo gracias a esas centécimas que Godzilla le lleva por delante. Pero hay algo que el rey de las bestias no tiene y Nismo sí: el rugido de su motor. El V6 de 332 caballos genera un espectáculo no solo en la pista, sino auditivo que más de uno concuerda en que evoca sensaciones únicas.

Altima también estuvo junto a los dos turbocargados. No compitió, no er su intención, pero al igual que March, sorprendió por el gran desempeño en pista que no se pensaría que tiene.

En resumen, Nissan ofreció una experiencia única. Todos sus modelos listos para no quedarnos con dudas. Para corroborar qué hay detrás del volante que transmite emociones de distinto tipo. Sorpresas y también reencuentros con sensaciones que quizá olvidamos, en un ambiente en que por un buen rato, nos olvidamos que el mundo sigue en lucha contra un enemigo silencioso.

LEG