Miradas que construyen”, el proyecto audiovisual realizado por las cineastas Natalia Bermúdez Fierro y Claudia García Covarrubias, reúne dos historias que ejemplifican lo que un impulso es capaz de ocasionar en millones de jóvenes: Mariachi Camargo y La Esperanza, dos documentales que se adentran en las comunidades del México profundo y que retratan el cambio de visión y perspectiva por el esfuerzo de los programas Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida.

«Una de las enseñanzas más grandes y que en este proyecto se ve reflejada es la importancia vital de los tutores de «Jóvenes Construyendo el Futuro», quienes llevan de la mano a los aprendices y hacen que este programa funcione», resaltó la secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, en la proyección de los largometrajes en la Cineteca Nacional.

Asimismo, la secretaria del STPS comentó que “Jóvenes Construyendo el Futuro” es una red de empresas, talleres, instituciones y negocios tanto pequeños como transnacionales que instruye en el fortalecimiento de hábitos laborales y competencias técnicas a personas entre 18 y 29 años sin estudios ni un trabajo, incrementando sus posibilidades de empleabilidad en un futuro.

Por su parte, el secretario de Bienestar, Javier May Rodríguez, destacó que el impacto de “Sembrando Vida”, programa dedicado a enseñar técnicas de cultivo a favor de la preservación y aprovechamiento sustentable de la flora, se traduce en un relevo generacional y un rayo de esperanza para la supervivencia del campo en el país, pues la mayoría de los jóvenes de Quintana Roo ha migrado en busca de oportunidades laborales, abandonando sus costumbres, familias y tierras.

«Estamos sembrando mil 100 millones de árboles en un millón de hectáreas, además de que los participantes han recuperado el amor por su cultura y comunidad», comentó Javier May, agregando que sin los jóvenes no sería posible tener un medioambiente más sano, autosuficiencia alimentaria y reactivar la economía desde lo local para impulsar un nuevo desarrollo.

«Miradas que Construyen» se divide en dos historias: por un lado, desde el norte de México en el desértico Camargo, Chihuahua, un mariachi juvenil crece día con día como una solución frente a un panorama donde el mundo laboral se reducía a la industria minera o a buscar opciones en otra parte. A partir de los conocimientos de su profesor de música, estos chicos han ido devolviéndole la fama de «cuna de artistas» a su región.

Mientras que en la comunidad maya La Esperanza, Quintana Roo, la costumbre de que las mujeres no realicen actividades de campo se ha ido transformando por la inclusión y los saberes de cultivo que Sembrando Vida ha promovido, develando un nuevo futuro para la comunidad fuera de la producción de carbón, la única ocupación que tenían para sobrevivir.

 

PL