La música te da armonía al corazón; es la medicina perfecta: Kiko y su banda

Kiko, músico callejero de San Miguel Allende que la ha hecho en grande en redes sociales, prepara su llegada a los grandes escenarios y confiesa, en entrevista, que ya busca conquistar otras partes del mundo

La música te da armonía al corazón; es la medicina perfecta: Kiko y su banda
Foto: cortesía Kiko y su banda es todo un personaje viral debido a su canto, el cual entona con toda la pasión del mundo

San Miguel de Allende rockea y lo hace bien; muestra de ello es Kiko y su banda quien desde la banqueta, el mercado y uno que otro autobús de transporte público (chimeco le llaman en algunos lugares) entona con voz aguardentosa y guitarra en mano verdaderos himnos netos y directos, de esos que llegan al corazón: ‘El adiós de un alcohólico’, ‘Una mona para el olvido’ o con la que se hizo “famoso”, ‘Quizás si, quizás no’.

“Desde los 13 años toco en la calle, en restaurantes, mercados… Donde haya gente. En una ocasión me grabaron mientras me presentaba en las escaleras del mercado de artesanías de San Miguel Allende; una mujer se puso a cantar y bailar conmigo y el video se viralizó”, cuenta Kiko en entrevista sobre su inesperado salto a la popularidad que lo ha llevado a tener 124 mil suscriptores en YouTube y 740 mil seguidores en Facebook.

Kiko se confiesa lírico y poseedor de enseñanzas que sólo la calle, el barrio, te brindan aunque narra que a los 7 años tomó clases de violín, instrumento que le regaló su abuelo, quien fue uno de los culpables de su amor a las notas y la felicidad que mana de las rimas que acompañan a las cuerdas, tambores y metales.

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“A los 7 años mi abuelito me regaló un violín, estuve cuatro años estudiando por nota y  mi primera guitarra me la regaló un camarada del barrio, de acá del Valle del Maíz de San Miguel Allende. Él todavía toca en la iglesia, en las misas y es mi maestro. El canto… pues fueron mis ganas de hacerlo. Me gusta y he aprendido en la calle, la lucha diaria, en el ir a picar piedra a diario”, narra.

El enamorado de la música, aquel para el que su guitarra es su “alma”, confiesa que desde temprana edad decidió dedicarse a este arte abstracto pero sabroso pues significa una forma de salida a cierto estrés o problemas: “Te da armonía y felicidad al corazón. Es una medicina necesaria”.

Y esa medicina lo llevará a saltar de las calles al Teatro pues el próximo 19 de junio se presentará en el Galerías de Guadalajara en una experiencia que será dual pues, además del presencial, el concierto será transmitido vía digital mediante tushow.live

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“Las redes sociales sí ayudan pero cuando tienes hambre puedes salir adelante. De hecho, creo que todo lo que te rodea te puede ayudar siempre y cuando tengas claro hacia dónde quieres llegar”, asevera.

El concierto que se avecina es para Kiko el fruto de la semilla que junto con sus compañeros musicales ha sembrado, aunque confiesa que, con todo, la calle es el mejor escenario donde ha tocado y en el cual ha recolectado un gran número de fans.

Sueña con llevar su voz a otros mundos

Si a San Miguel Allende llegan miles de turistas de prácticamente todo el mundo, por qué no Kiko puede llegar a todo el mundo… Para lograr tal fin es claro: “Un sueño que tengo es el de que a mí y mi banda nos den Visas para poder ir a otros países”.

“Mi compositor favorito es Rockdrigo González, un poeta del rock urbano, pero también admiro a La Banda Bostik, al Liran Roll. Han sido mis motivaciones para estar en esto de la música y el rock. Algún día espero llegar a ser como ellos y seguir regalando a la gente esa pasión que siento cada vez que alguien me regala su oído para escuchar lo que hago”, afirma.

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Para finalizar, Kiko hace un llamado a toda la banda rocanrolera y no rocanrolera a que cumplan sus sueños pues es posible, si luchas y te enfocas en ellos, y el mundo, seguramente, está preparado para recibirlos.

“Hay veces que el estrés o la misma sociedad hace que te olvides de tu sueño y te unas a ser uno más, un trabajador más. Yo he encontrado a muchos chavos que me dicen que cuando eran niños querían tocar la guitarra como yo. No hay que perder la oportunidad. Si en esta vida te gusta hacer algo, hazlo, no lo desperdicies y lucha siempre por tus sueños y metas que al final, con ayuda de Dios, se concretarán”, finaliza.

FF