La zarzuela, un símbolo de hermandad México-España

Iván López Reynoso habla de la relación que tiene con este género y lo que representa para él presentarse en el Teatro de la Zarzuela

La zarzuela, un símbolo de hermandad México-España
Foto: Especial El guanajuatense comparte su relación con la zarzuela, aunque declina hablar sobre vínculos de la comedia de Chapí con la actualidad de México

La pandemia implicó un crecimiento personal y profesional para el director, músico y contratenor Iván López Reynoso, originario de Guanajuato, a pesar de que en un año perdió por cancelación o pospuso alrededor de 20 contratos en México y el extranjero.

Actualmente tiene una agenda con compromisos hasta 2028 y desde el 3 y hasta el 20 de junio, se presenta en el Teatro de la Zarzuela, en Madrid, donde a lo largo de 14 funciones, dirige la Orquesta de la Comunidad de Madrid con una nueva producción de la zarzuela El rey que rabió, de Ruperto Chapí (1851-1909), en el 170 aniversario del compositor.

La función del jueves 17 de junio podrá verse en México, ya que será transmitida vía streaming de manera gratuita por las páginas de Facebook y YouTube del Teatro de la Zarzuela, a las 13:00 horas, Ciudad de México (20 horas, Madrid).

En entrevista desde España, el guanajuatense comparte su relación con la zarzuela, aunque declina hablar sobre vínculos de la comedia de Chapí con la actualidad de México.

¿Cuál ha sido su relación con la zarzuela? En México, aunque tuvo gran auge en el Teatro de la Ciudad, no es tan popular como la ópera.

Es un género al que se le tiene mucho cariño y al que tenemos que honrar los hispanohablantes porque definitivamente la zarzuela es nuestro género lírico, cantado en nuestro idioma, hay zarzuelas que vinculan a España con México. Nos hermana con el idioma y con su música.

“Mi relación es muy buena con el género; en 2017 debuté en el Teatro de la Zarzuela, fue mi primer concierto enteramente dedicado a este género. Pero he dirigido conciertos, recitales, oberturas, arias en México, España, Alemania; cada vez que Javier Camarena y yo compartimos un escenario en conciertos con orquesta, se incluye algo de zarzuela. Es muy cercana a mí.

¿Qué representa ir al templo de la zarzuela, estar frente a un público tan exigente, acostumbrado a escuchar y ver este género?

He estado en el Teatro de la Zarzuela como director y como público, he visto dos espectáculos y he presenciado el fervor y pasión tan grande que tiene el público por el género. Es un público muy generoso, aplaude y ovaciona mucho, pero definitivamente es el público experto en este género.

“A mí me encanta porque lo disfruto mucho. Estoy convencido del trabajo que estamos haciendo, honrando la partitura, le estamos dando vida, interpretándola de manera muy respetuosa, muy fiel. Es algo que el público va a ver y disfrutar, porque tenemos un elenco de cantantes y actores fantástico”.

¿Ha presenciado como público abucheos, en especial en zarzuela, o le ha tocado abuchear o un abucheo en una producción?

–Yo no he abucheado nunca. Sin embargo, lo considero una reacción válida, así como es válido el ¡bravo¡ o el aplauso, porque es una manifestación de inconformidad, siempre y cuando sea genuina, porque luego también hay mucho show. Sí me ha tocado estar en una producción y recibir abucheo y también me ha tocado estar como público escuchando cómo se abuchea una producción. Creo que es mejor el abucheo a la indiferencia.

¿Durante la pandemia cuántos contratos perdió o cambiaron de fecha?

–Entre los cancelados y pospuestos, alrededor de 20, incluyendo proyectos con la Orquesta Filarmónica de la UNAM (Ofunam); en México, en España, Italia, en muchos lugares se me cancelaron o pospusieron.

¿Cómo cree que la pandemia va a contribuir en su carrera, trayectoria, aspiraciones y ambiciones?

–Estoy completamente convencido y seguro que a mí la pandemia, junto con todo el dolor y las pérdidas, y las tristeza y la frustración que ha generado, también me ha traído enseñanzas inolvidables; para todos, pero a mí me enseña a valorar lo que tengo cada minuto, cada momento, y que nunca sabes el momento en que vas a perder aquello que tienes, porque nada es para siempre, y que hay que valorarlo, atesorarlo y apreciarlo.

El tiempo con mi familia también lo disfruté muchísimo, el tiempo en casa, esta reinvención que tuve, que me permití hacer; todas las actividades en línea gratuitas que hice durante la pandemia, que fueron más de 40, entre conciertos, entrevistas, charlas, explicaciones, análisis de óperas; todo lo que hice en mis redes sociales los meses de encierro, de cuarentena. Fue un gran aprendizaje y un gran crecimiento.

Permítame la misma pregunta final de siempre. ¿Qué está leyendo ahora? Sé que es un gran lector y que Madame Bovary es uno de sus libros favoritos, y justo en noviembre son los 200 años de Gustave Flaubert.

–Así es. Y siempre te contestaré con mucho gusto, porque sabes que cargo dos o tres libros cada vez que estoy de viaje, porque me encanta leer. Acabo de terminar Dos hermanas, de David Foenkinos, un libro magistral; sabes que soy fanático de su escritura, he leído casi todo lo que ha escrito y lo primero fue Charlotte, que me enamoró, también La biblioteca de los libros rechazados y Hacia la belleza. Y empecé, además fue un lindo regalo, la más reciente novela del tenor mexicano Rolando Villazón, Amadeus en bicicleta, que ya la conseguí en español y la estoy disfrutando mucho.

¿Ha armado programas pensando no en los compositores, sino en escritores que le gustan?

–Sí he tratado de hacer un programa con mucho éxito que combinaba música y literatura. Y dirigí el Homenaje a Federico García Lorca, de Silvestre Revueltas, y Benito Taibo leyó algunos de sus poemas; posteriormente hicimos el poema sinfónico Don Quijote, de Richard Strauss, y Taibo también leyó un fragmento de la novela de Miguel de Cervantes. Un programa muy lindo con Ofunam.

“Y trataré siempre de seguir encontrando alternativas. Hace muy poco, justo antes de la pandemia, lo último que dirigí con la Ofunam fue un ejercicio literario-cinematográfico-narrativo, con Luis Miguel Lombana –un fantástico amigo y excelente director de escena y actor–, basado en la música de Bernard Herrmann –que de hecho quiero recuperar–, con dos suites de música de películas que compuso: la de Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960), y la de Farenheit 451 (François Truffaut, 1966).

Lombana hizo un trabajo de adaptación del clásico de Hitchcock para narrarla, y fue impresionante lo que hizo con la obra de Ray Bradbury, realmente maravillosa, espero que lo volvamos a programar porque fue uno de los espectáculos que más disfruté. Fueron proyectos muy emocionantes y emotivos, porque, además, como soy tan fan de leer y asiduo lector de nuevas cosas, hacer estos proyectos es muy emocionante.

 

FRASE
“Nuestro país tiene una cercanía importante con la zarzuela, se hizo mucha, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, con compañías itinerantes, con Pepita Embil, tuvo mucha importancia en ciertos años, nos hermana con él el idioma y con su música y con historias interesantes y actuales”

LEG