Con la aparición del primer caso de Covid-19 en México hace poco más de un año, empezó no sólo una pandemia que trajo consigo una crisis sanitaria, sino también económica. Una pandemia que ha dejado una huella de vacío, capaz de sentirse en cada uno de los pasillos del World Trade Center (WTC), considerado uno de los recintos más importantes de la Ciudad de México, en donde se albergan oficinas, negocios, salas de exposiciones, que hoy lucen vacías.

Tras un recorrido realizado por 24 HORAS en las entrañas del WTC, se puede ser testigo de que alrededor del 50% de las oficinas y negocios que operaban en el lugar, hoy se encuentran cerrados.

Aquellos pasillos que eran testigos de la presencia de cientos de oficinistas y consumidores, sobre todo de lunes a viernes, ahora lucen vacíos, hasta un eco se deja escuchar al pisar o hablar entre sus paredes.

De acuerdo con los pocos locatarios que permanecen en el lugar, la llegada al WTC de lunes a viernes antes del Covid-19 era sinónimo de afluencia, de personas adornando los pasillos, oficinistas, vendedores, de gente en todas partes que acudía buscando pasar un rato de sosiego o de trabajo en las oficinas que ahí se rentan.

Hoy la realidad ya no es así. El vacío es tanto, que ya no hay un día específico que sea catalogado como “el bueno” para los locatarios del WTC, es decir, que no se sabe cuándo venderán bien o cuándo podrán atender a más personas.

“Los mejores días antes de la pandemia como tal, era de lunes a viernes que estaban todas las oficinas ocupadas y sobre todo el horario de comida y de salida era donde más afluencia había, y ahorita no hay un día específico”, expresó Yanin Torres, dueña de Boullosa & Tanus.

La propietaria del local 9 ubicado en el segundo piso del inmueble expresó en entrevista que el panorama, aunque parece mejorar poco a poco, no es nada en comparación con lo que era antes, porque ahora prevalece el vacío, casi como una “ciudad fantasma”. Abonó que incluso, podría estimar que la afluencia de personas se ubica entre el 15% y 30% frente a la cantidad de personas que albergaba el WTC antes del Covid-19.

Para Guillermo Ramírez, propietario de Hamburguesas Memorables, local que se ubica en el tercer piso, el panorama que se observa hoy en día en el inmueble es completamente diferente.

Y es que el porcentaje de locales que cerró sus puertas, estima podrían ser del 70%, mientras que el porcentaje correspondiente a las oficinas cerradas se calcula en 50%. Destacó que dichos cierres se deben, sobre todo, a los estragos económicos derivados de la pandemia.

“Por la crisis que es global, salarios, rentas, costo de materia prima, gasto, falta de ventas. Si hubiera ventas no tendríamos el menor problema, y aparte mucha gente ha incrementado sus precios”, dijo.

Al continuar el recorrido, una vendedora de helados contó que en agosto la empresa informó sobre un recorte de personal, por lo que de ser seis trabajadores continúan tres.

Lo mismo le sucedió a dos trabajadoras de una panadería que se ubica en los locales del WTC. Ellas argumentaron que desde que inició la crisis sanitaria, sus ventas bajaron en más del 50%, por lo que sus respectivos jefes les informaron que estaban próximos algunos cambios en sus plantillas laborales.

Las trabajadoras explicaron que antes de la emergencia de salud llegaron a ser incluso 10 empleados, sin embargo, el anunció conllevó el recorte de cuatro personas, por lo que ahora sólo se encuentran laborando seis personas.

Aunado a esto, dijeron que sus directivos justificaron dichas bajas por la disminución considerable en las ventas de la empresa y porque aún tenían que seguir pagando la renta del local.

La historia fue similar para un trabajador de un restaurante. Él señaló que antes de la pandemia eran 12 personas laborando en el lugar, de las cuales solo quedan cuatro, a lo que se agrega, que su salario fue recortado a la mitad.

Pese a que tanto Torres, como Ramírez, expresaron que las personas a cargo de la renta en el WTC han sido accesibles con el pago, la mayoría de los trabajadores aseguraron que sus jefes justificaron tanto los recortes de personal, como los recortes salariales, debido a dos cosas: a que no hay ventas y a que deben continuar con el pago normal de la renta.

La mayoría de los entrevistados resaltó que las principales afectaciones se observan en el área de comida, donde antes se ubicaba Cinemex, ya que antes la cantidad de personas que se concentraban en el tercer piso para comer era elevada. Así como Cinemex, Subway, La Casa de Toño, U ítems, La Refinería Barber Shop, entre otros locales, terminaron con sus operaciones en el inmueble.

Los ajustes salariales, así como los recortes de personal, son el día a día de los locatarios del WTC; sin embargo, otro de los vacíos que acompaña el actual rostro del recinto es la falta de oficinistas y el de los organizadores del turismo de reuniones.

Desde hace un año, son contadas las personas caminando en los pasillos del WTC, son escasas las que entran a los locales y diminuto el número de aquellas que suben en sus elevadores, pues lo único que se conserva es el vacío.

Padece la caída en sus ingresos por bajas ventas

La dueña de la tienda Boullosa & Tanus, Yanin Torres, mostró preocupación debido a la falta de afluencia de los consumidores, pues antes de la pandemia, sus días de venta “fuertes” eran de lunes a viernes, pero ahora si bien le va, sólo los sábados o domingos, y si es fin de quincena pues no hay muchos ingresos. “Sí han salido muchos negocios, y no sólo locales, también oficinas, han cerrado muchas oficinas, mucha gente se ha estado saliendo de aquí. Sí, sí vemos que la afluencia de personas ha bajado muchísimo», comentó.

El pago de las rentas merma sus ganancias

Guillermo Ramírez, propietario de Hamburguesas Memorables, lamentó que las rentas de los locales en el recinto aún se mantengan altas, pues merma los pocos ingresos que los negocios tienen con menos flujo de asistentes. Recuerda que previo al Covid-19, sus clientes eran los oficinistas que ahí laboraban. “Tenemos una crisis. El 70% de los negocios que operaban normalmente están cerrados…Tenemos negocios que se han ido por el tema de rentas y por la falta de clientela, esto sabemos obviamente a que se debe, a la pandemia”.

Oficinistas eran el sostén de los negocios

Miguel Ordoñez, trabajador de una cafetería, recuerda que los trabajadores de las oficinas que ahí se instalaban era quienes sostenían los ingresos de los locales y negocios del WTC. Ahora no hay ni para cuando se vea la “luz al final del túnel”, a pesar de una reactivación económica. «Antes atendíamos entre 60 y 70 personas a la hora de la comida, pero hoy no llegamos ni a las 10. Los pasillos están vacíos y las oficinas supongo que igual. Ya no es lo mismo», comentó Ordoñez quien ya está en busca de otro trabajo.
LEG