La vida de todos las personas que pertenecen a la comunidad teatral cambió desde el inicio de la pandemia, pues la nueva normalidad provocó que innumerables teatros bajaran sus telones para siempre y los pocos que quedan se encuentren luchando por sobrevivir.

En plática con 24 HORAS, Gabriel Chino, quien ha colaborado con el productor Morris Gilbert al igual que se ha desempeñado como director de administración y asuntos legales del Centro Cultural San Ángel, además de contar con su firma de consultoría de entretenimiento llamada Duley, explicó ¿por qué los teatros se encuentran entre la vida y la muerte?

El principal problema que enfrentan es la inexistencia de un programa que les permita tener una planeación en conjunto con las autoridades de cultura; por lo que se están coordinando las asociaciones de teatro del país. El semáforo naranja permite que tengan un aforo del 30%, en el caso de Gabriel Chino, quien trabaja en el Centro Cultural San Ángel, esto representa un porcentaje insuficiente, ya que no en todas las funciones se venden todos los boletos y los gastos no paran.

Al respecto, los miembros pertenecientes a la industria del teatro consideran que el gobierno de la ciudad no ha tomado en cuenta todas las mejoras que han realizado en sus instalaciones. “Tenemos la percepción de que meten a todos los establecimientos en la misma bolsa, sin observar a detalle la situación de cada uno”, mencionó Gabriel.

El segundo problema que enfrentan tiene que ver con el cobro de impuesto sobre espectáculos públicos (ISEP), el cual en la Ciudad de México es del 8%. A partir de esta nueva administración se les informo que ya no se les iba aplicar el subsidio del 100% por lo que la comunidad del teatro buscó reunirse con el procurador fiscal, la secretaría de administración y finanzas de la ciudad y el secretario de cultura; llegando a un acuerdo en el que se les subsidiaria el 95%, por lo que ahora pagan el 5% de ese 8%, que representa el .4% del ingreso total de taquilla, sin embargo, este gasto repercute en el bolsillo de toda la comunidad del teatro.

Uno de los objetivos de la administración actual es convertir a la Ciudad de México como la capital cultural de América, y este proyecto requiere necesariamente del teatro para poder funcionar por lo que todos los pertenecientes a la comunidad del teatro esperan que se pueda llegar a un acuerdo.

El futuro del teatro es incierto, muchos han tratado o están tratando de emigrar al formato “streaming”, pero ¿es rentable? En el caso del Centro Cultural San Ángel, el entrevistado mencionó: “Nunca habíamos querido entrar a ese modelo debido a que eso podría afectarnos a futuro. Sin embargo, al tener tan buen recibimiento por parte de la audiencia cambió nuestra percepción. Ahora seguiremos este formato híbrido y por el momento contamos con un gran acervo de funciones grabadas”.

Finalmente, invitó a todos nuestros lectores a comprar boletos para obras en vivo y vía streaming, ya que ese es el mejor apoyo que se les puede brindar en estos momentos de incertidumbre.

 

PL