De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Queensland en Australia, las relaciones más felices promueven el aumento de peso. Al respecto, la nutrióloga Allis Tapia platicó con 24 HORAS y aseguró que “hay personas que en cuanto tienen una pareja dejan de llevar acabo su rutina saludable y caen en los antojos con elevados índices de azúcar”.

Diversas personas con pareja, entrevistadas por este medio, comentaron que al inicio de la relación suelen tener citas destinadas a comer alimentos poco saludables, además de dar y recibir dulces, pasteles, postres y alcohol.

“Cuando conocía mi novio yo iba a clases de natación, pero empezamos a andar y siempre me llevaba comida entonces después de comer yo no podía hacer ejercicio porque me dan calambres en la tripa y así deje de hacer ejercicio, la verdad si subimos bastante de peso los dos porque después de la escuela nos íbamos a su casa a dormir, ver pelis y comer chucherías”, comentó Sttephany López, estudiante de arquitectura de 22 años.

En la etapa de soltería las personas suelen cuidar más su aspecto físico, pues consideran que deben estar en forma para ser más atractivos. “Son más los solteros que cuidan su alimentación, o parejas jóvenes que ya se cuidaban y mantienen sus hábitos en la relación”, aseguró Allis Tapia.

Por su parte, el psicólogo Eduardo León, explicó que el sistema endocrino tiene mucho que ver en la relación del enamoramiento con el engordar, pues las hormonas que libera como la serotonina, endorfina, oxitocina y dopamina, neurotransmisores de la tranquilidad, felicidad y placer, pueden producir mayor apetito. “Al formalizar una relación te relajas, dejas de pensar en que te tienes que ver bien, te quitas ese estrés de ser perfecto para que alguien se fije en ti, te sientes seguro porque te aman como eres, hay muchas parejas que ayudan al autoestima del otro y eso también influye mucho a querer llegar a estar saludable, ejercitarte y llevar una vida mejor.”

Según una encuesta llevada a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), realizada a 2.314 personas (99% mujeres y 1% hombres), una pareja puede ganar hasta una media de 4,5 kilogramos cada uno a partir de que inicia la relación, principalmente porque las personas adoptan hábitos del otro que no siempre son saludables.

El deseo de formar una familia, los problemas con la pareja y los divorcios influyen en la pérdida o ganancia de peso según la SEEDO. Cuando cambian las prioridades se dedica menos tiempo al cuidado personal por lo que las personas dejan de ejercitarse, el 33,1% de las parejas entrevistadas por la SEEDO aseguran hacer más deporte cuando se busca pareja y el 35,8% realiza menos deporte al finalizar la relación.

“Los hombres se quejan de que ya no te arreglas y engordas, pero es que una es la que de tanto quehacer ya ni tiene tiempo para sí y más cuando te embarazas y tienes hijos, por eso cuando yo me separe empecé a recuperar mi peso y a arreglarme de nuevo”, explicó Elena Camacho, ama de casa de 40 años.

La nutrióloga Aliis Tapia aconsejó que, antes de formar una familia, las parejas asistan a un especialista y no a internet para cuidar su alimentación y la de sus futuros hijos, pues las dietas que se encuentran en internet pueden perjudicar la salud. “Me he topado con pacientes que me dicen que su pareja no los apoya, o se sabotean, ya que los consideran egoístas por querer cuidar su alimentación o no querer comer algo dulce o con mucha azúcar…Al ser una pareja ambos deben de apoyarse para llevar una vida saludable, sin necesidad de dejar sus pequeños gustos de manera más esporádica.”

Estar soltero tiene sus ventajas, pero si tienes una pareja, juntos pueden empezar a tener una vida más saludable haciendo ejercicio y alimentándose correctamente.

 

PL