Juan Zepeda, también advirtió que “esa mancha de posibilidad que significa el lavado de dinero, le va a caer a nuestro Banco de México"
Foto: Cuartoscuro / Archivo Juan Zepeda, también advirtió que “esa mancha de posibilidad que significa el lavado de dinero, le va a caer a nuestro Banco de México"  

A pesar de las críticas de senadores de oposición, por la vulneración de la autonomía del Banco de México y el riesgo de convertirlo en una “lavadora de dinero”, la mayoría de Morena en el Senado de la República, aprobó la iniciativa impulsada por su coordinador Ricardo Monreal, que reforma la Ley del Banco de México, con el fin de comprar las divisas que tengan los bancos por la vía de remesas o por turismo.

Con 67 votos en pro, 23 en contra y 10 abstenciones se aprobó que “los billetes y monedas metálicas extranjeros, captados por las instituciones de crédito en los términos, montos y modalidades que determine la Ley de Instituciones de Crédito, que no puedan ser repatriados a su país de origen”; a juicio del Banco de México, “pasarán a formar parte de las reservas internacionales”.

De acuerdo con la iniciativa esta reforma “garantiza” que los migrantes no tengan que vender dólares a pequeños corredores de divisas con pérdidas.

No obstante, senadores de oposición, así como la senadora del Partido del Trabajo, Nancy de la Sierra y del senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza, coincidieron que con esta iniciativa se vulnera la autonomía del Banco de México y se corre el riesgo de convertirlo en una “gran lavadora” de dinero de procedencia ilícita.

Al respecto, Emilio Álvarez Icaza, senador sin partido, consideró que estas reformas son “una bola rápida y ensalivada, en realidad una bola envenenada, es una trampa delicada. (…) Esta iniciativa puede generar un enorme riesgo para que el Banco de México se convierta en una lavadora, déjenme decirlo así, para que el Banco de México acabe lavando divisas de procedencia ilícita, esencialmente, del narcotráfico”.

Incluso acusó que detrás de estas reformas hubo cabilderos del Grupo Salinas, “habrá que preguntarse, si esta iniciativa no tiene dedicatoria a uno de los especiales aliados del presidente y le quieren hacer un favor”, denunció el senador Álvarez Icaza.

En tanto, la senadora del PAN Minerva Hernández, refirió que el mismo Banco de México “ha señalado que con estas reformas podrían ingresar flujos de efectivo provenientes de actividades ilícitas, comprometiendo al sector financiero nacional y a su interacción con el sistema financiero internacional y, lo que es peor, de aprobarse el dictamen ese riesgo sería transferido al Banco de México al imponerle la obligación de recibir moneda extranjera en efectivo”.

Mientras que el senador de Movimiento Ciudadano, Juan Zepeda, también advirtió que “esa mancha de posibilidad que significa el lavado de dinero, le va a caer a nuestro Banco de México y eso es nosotros mismos poner en riesgo la estabilidad económica de nuestro país, por eso no podemos permitir que hoy se le obligue al Banco de México a comprar estas remesas excedentes”.

En su defensa, al argumentar el dictamen, la bancada de Morena, destacó que con estos cambios a la Ley del Banco de México, se fortalece la economía de las familias mexicanas que reciben remesas en efectivo y la de quienes dependen de la actividad turística y del comercio de bienes y servicios en la frontera.

Además, consideraron que se favorecerá la recepción de dólares en efectivo en los comercios ubicados en zonas turísticas y en la zona fronteriza, a fin de generar mayores fuentes de empleo y ganancias para la población ubicada en estas áreas.

AR