Iris Meda
Foto: Twitter/ @Maria_NBC5 Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que al menos 232 mil 497 trabajadores de la salud han dado positivo a Covid-19  

Iris Meda, de 70 años, sabía que regresar al trabajo en medio de la pandemia era riesgoso, sin embargo, dos meses después de su jubilación surgió el brote de Coronavirus en el mundo, por lo que decidió que no tenía más remedio que regresar a su puesto de profesora para ayudar a capacitar a jóvenes estudiantes que algún día podrían ayudar a combatir el virus.

“Ella sintió que si pudiera ganar impulso al enseñar algunos de esos conceptos básicos, podríamos contener cualquier virus”, dijo su hija, Selene Meda-Schlamel a The Washington Post. “quería hacer algo que marcará la diferencia”, afirmó.

La mujer enseñó los conceptos básicos de enfermería a decenas de estudiantes por meses, esto de manera presencial en el Collin College en los suburbios de Dallas, en Estados Unidos.

En octubre, uno de sus estudiantes la expuso al virus, según dijo la escuela, y el mes pasado, Meda presentó complicaciones de Covid-19 causándole la muerte.

El Coronavirus ha matado al menos a 256 mil estadounidenses, además, ha causado estragos en los trabajadores de la salud.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que al menos 232 mil 497 trabajadores de la salud han dado positivo a Covid-19, dejando un saldo de 836 defunciones.

Si bien, Meda ya no era enfermera de primera línea, su hija asegura que asumió el riesgo para ayudar a educar a las futuras enfermeras y enfermeros durante la crisis de salud que enfrenta el mundo.

Meda, quien era originaria de Charleston, SC, EU, y que posteriormente se mudó a Harlem
cuando tenía 7 años, nunca terminó la escuela secundaria, pero completo su GED y se graduó como enfermera en el City College de Nueva York en 1984.

La mujer trabajó como enfermera en el Centro Correccional de Rikers Island y, después de mudarse al norte de Texas, en el Centro de Justicia Lew Sterrett en Dallas.

En enero, Meda se jubiló como administradora de una clínica de enfermería de North Texas Job Corps. Tenía planes de viajar al lado de su esposo John, para reconectarse con sus hermanos, y viajar en un convertible por primera vez, aseguró su hija, Meda-Schlamel, de 47 años.

“Entonces, cuando la pandemia golpeó y tuvo que aislarse debido a su edad, fue difícil para ella porque tenia todos estos planes”, comentó.

Iris siguió de cerca la propagación del coronavirus, particularmente en su ciudad adoptiva, Nueva York, que se convirtió en el centro de la pandemia.

“Todo lo que hizo fue sentarse allí, mirarlo y hablar con todos sobre loq ue estaba viendo, estaba muy informadas”.

Durante un tiempo fue consultora informal para su antiguo trabajo, brindando consejos sobre cómo poner en cuarentena y monitorear a los estudiantes que se enfermaban; sin embargo, ella quería hacer más.

Entonces, en abril, Meda postuló a Collin College para enseñar a los estudiantes que estaban interesados la carrera de enfermería.

Por su parte, la escuela prometió que los estudiantes mantendrían una distancia segura y usarían máscaras, dijo su hija. Meda, comenzó a enseñar en agosto.

La mujer se relacionó particularmente bien con los estudiantes que tenían dificultades con la clase, pues en su juventud ella había pasado por una situación similar.

“Ella entendió que a veces se necesita un poco de aliento y apoyo, y eso solo puede abrir puertas para las personas. Ella quería ser esa persona que abre puertas a los demás.”, aseguró su hija.

A través de un correo electrónico enviado a la universidad, el presidente H. Neil Matkin dijo que el 2 de octubre Meda estaba en contacto con una estudiante que mostraba síntomas como tos, ojos llorosos y estornudos. Aunque todos llevaban mascarillas, la lección impartida ese día impidió que Meda tomara la distancia social con los estudiantes.

El 9 de octubre, Meda se enteró que un estudiante había dado positivo a Covid-19, dos días después comenzó a mostrar síntomas, por lo que fue ingresada en el hospital unos días después.

“Tenía la esperanza de salir de esto porque sus ultimas palabras fueron ‘Voy a pelear. Soy fuerte en Nueva York'”, dijo su hija.

Pese a que recibió dos transfusiones de anticuerpos y una dosis de remdesivir mientras luchaba contra la neumonía, los médicos tuvieron que intubarla el 28 de octubre, perdiendo la vida por insuficiencia cardiaca el 14 de noviembre.

Su trabajo vivirá a través de las docenas de estudiantes con los que trabajó, dijo Meda-Schlamel.

“Para ella, esto también fue un servicio para su país, poder llevar auxiliares de enfermería al campo de trabajo durante una pandemia cuando más se necesitan”, dijo Meda-Schlamel. “Espero que los estudiantes se den cuenta del compromiso en el que se están poniendo sus maestros y reconozcan que ellos mismos son héroes”.

 

 

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